Por Gustavo Sirota. –
El último informe del Observatori
Cifras, datos, números de la Argentina real.
“El 19,8% de todos los niños y adolescentes no asistió al médico o al dentista durante 2025 por motivos económicos,”. Las cifras estremecen: “uno de cada 10 chicos menores de 5 años y casi 3 de cada 10 adolescentes no pisaron un consultorio de salud. En el caso de la atención odontológica “el 17,4% no accedieron a un dentista por lo mismo: falta de dinero”, con el impacto que esto tiene “en la nutrición, la autoestima y la calidad de vida». Los datos del Observatorio Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la UCA son elocuentes.
“No fue falta de tiempo o por desidia familiar, la razón es la falta de dinero. El problema es que llegar al médico cuesta plata y, además, a los padres les significa faltar al trabajo, lo que deteriora la economía familiar” explicaba la coordinadora del Observatorio, Ianina Tuñón, al momento de presentar el informe. Esto en un contexto donde la pobreza infantil, según el ODSA, fue “del 53,6 por ciento en 2025, y el 28,8 por ciento de los niños y adolescentes atravesó algún grado de inseguridad alimentaria”.
Datos que no son solo números. Son personas, niños, adolescentes, familias que ven deteriorarse día a día su calidad de vida. El informe anual que elabora el Observatorio que depende de la UCA da cuenta que la cantidad de familias “sin cobertura de obra social ni de prepagas llegó al 61,2 %”, sumando presión al desfinanciado sistema de salud público.
Las cifras ejemplifican un problema que no es solo sanitario, sino que adquiere dimensiones de verdadera catástrofe social. Según la última Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, el 41,1% de los chicos de 5 a 17 años tenía exceso de peso, y en el año que pasó el 18,1% de los chicos de esa franja de edad presentó “síntomas de tristeza o ansiedad”, llegando esta sintomatología al 21,2% durante la adolescencia, situación que “incide especialmente sobre el proceso de aprendizaje”.
Un informe de “Fundar” relevó la “aparición de varias enfermedades de salud mental y el consumo de drogas” como un condicionante que impacta especialmente en los más jóvenes. “El 52% de los encuestados reporta haber sufrido ansiedad y el 37% depresión. El 51% dice que la mayoría de sus amigos consume drogas y el 15% reconoce ser o haber sido adicto”, alertando además que “las estadísticas oficiales muestran un empeoramiento en el segundo semestre del año pasado”.
El documento revela otro problema crítico. El 30,6% de los chicos asiste a escuelas donde los docentes “se ausentan con frecuencia o donde se suspenden las clases de manera habitual”. Esto implica casi uno de cada tres alumnos, cifra que crece al 44% entre los chicos ubicados en los estratos socioeconómicos más bajos. «El ausentismo y la suspensión de clases son dos situaciones que se concentran principalmente en escuelas de gestión estatal, donde más sectores socialmente vulnerables asisten».
Uno de cada diez chicos afirma que “no disfruta de ir a la escuela”. Este “rechazo” es particularmente elevado entre los estratos sociales bajos alcanzando el 15,8%. “el 42% de los jóvenes encuestados, de entre 19 y 24 años,abandonaron la escuela y de los que asisten, el 59% tiene sobreedad”.
“Lo que los diferencia no son capacidades individuales sino condiciones de vida” sintetiza el documento “Escuelas desbordadas. Criar, crecer y educar en barrios populares” elaborado por el Instituto Universitario CIAS junto con Fundar, que advierte sobre “un sistema que desborda a docentes, expulsa alumnos y profundiza la desigualdad”, en el cual la “escuela como puente a algo mejor se desmorona”, poniendo la mirada críticamente sobre las políticas públicas de un Estado que se retira, deserta y abandona.
Este capitalismo “Hood Robin” multiplica las desventuras cotidianas de buena parte de nuestros compatriotas. Mariano Zalazar en “Tiempo Argentino” hace un repaso de las condiciones de vida de la población argentinarelevados por el Indec sobre el acceso a los servicios públicos. Según las estadísticas oficiales, cada vez hay más personas que no acceden al menos a uno de los tres servicios de red esenciales: gas, agua y cloaca.
“Más del 10% – de la población – no accede a la red de agua corriente… el 30,5% no tuvo acceso a desagüe del inodoro a la red pública (cloaca)… y solo el 60, 5 % acceso al gas de red”, por lo que debe acudir a “garrafas o a otros recursos para sustituir el gas”. Más de la mitad de quienes viven en Argentina “25,22 millones de personasno acceden a los tres servicios”. Los indicadores “han empeorado” desde 2024. Según “Ámbito Financiero” – 22 de abril de 2026 – constituye “el peor resultado de la serie histórica que inició en el segundo semestre de 2016”.
De acuerdo con el informe, el 47,3% de las viviendas argentinas no tiene acceso a al menos uno de los tres servicios básicos, “un aumento de 1,1 puntos en relación a la primera mitad de 2025 y un incremento de 1,6 puntos porcentuales respecto a la segunda mitad del 2024”.Radiografía del experimento libertario que tira por la borda el relato del gobierno de @JMilei.
Para completar el combo inhumano de políticas libertarias y capitalismo Hood Robin, Mario Lugones, Ministro de Salud de la Nación, anunció en marzo “relanzar” el Plan Remediar, que desde 2002 posibilitaba el acceso a “medicamentos esenciales”. De acuerdo al plan oficial, de “los 79 medicamentos que hoy conforman cada botiquín del Remediar, sólo sobrevivirán 3; que está “obligado por ley a suministrar; básicamente los relacionados a la salud reproductiva” según denuncia Javier Biasotti, ex jefe de prensa del mencionado Ministerio entr
Creado en 2002 el programa – desfinanciado bajo el gobierno de Mauricio Macri – constituyó “una exitosa experiencia” que llegaba a todos los Centros de Atención Primaria de la Salud – más de 8000 – esparcidos por los cuatro puntos cardinales del país. Confeccionado con criterio epidemiológico y científico, funcionó como “verdaderos centros de promoción y prevención” y su cierre constituye una decisión de alto impacto sanitario, económico y federal. Su eliminación afecta directamente la capacidad del sistema público para garantizar el acceso a medicamentos esenciales, debilita la atención primaria y transfiere costos hacia los sectores más vulnerables” señala el portal de la Fundación Soberanía Sanitaria.
Rápido repaso de algunos números del país real, el que @JMilei y su corte niegan o parecen no conocer. La vida diaria convertida en una pesadilla por un modelo que solo tiene para ofrecer lo peor de lo mismo que fracasó.
Mientras oportunistas y pusilánimes escupen su odio y los brutos con iniciativa aplauden; los arribistas y