El gobierno de Javier Milei está en plena celebración de la llegada de los F-16 como uno de los hechos más destacados de la política de Defensa de las últimas décadas.
Sin embargo, el gobierno todavía no aclaró cómo hará para mejorar la capacidad técnica para mantener pistas y hangares en condiciones para aviones de este tipo. No son pocos especialistas que hablan de maquinaria obsoleta y equipos en mal estado, que además no contarán con la tecnología para operar en las Islas Malvinas.
Pero hay más: el gobierno gastó 300 millones de dólares en la compra de los aviones a Dinamarca, cuando hay países como Rumania que adquirtió 18 naves similares pagando solo la logística del transporte, lo que le costó 20 millones. Es decir, compraron más aviones a un 10% del valor.