Un informe de la Universidad Tecnológica Nacional de Buenos Aires muestra el impacto de los despidos y los cierres de empresas por sector. Cuáles fueron las provincias más afectadas.
La recuperación del empleo registrado tras la pandemia dejó una transformación profunda en el mercado laboral argentino: mientras el trabajo asalariado formal cayó fuertemente bajo la gestión de Javier Milei, el monotributo fue la modalidad que más creció en los últimos años.
Así surge de un informe de la Universidad Tecnologica Nacional (UTN) elaborado en base a datos oficiales del SIPA, que además advierte sobre la caída del empleo industrial y el avance del pluriempleo.
El estudio señala que el empleo registrado alcanzó un pico de 13,4 millones de trabajadores en diciembre de 2023, pero desde entonces inició una caída sostenida hasta llegar a 12,9 millones en enero de 2026.
En paralelo, el monotributo se consolidó como la única modalidad ocupacional con un crecimiento significativo desde la pandemia: aumentó 34,7% entre enero de 2020 y enero de 2026, con más de 565 mil nuevos inscriptos. En contraste, el empleo asalariado privado apenas avanzó 2,9% y el público 5,6% en el mismo período, evidenciando un estancamiento.
El deterioro se profundizó en los últimos dos años, desde la asunción de Javier Milei, especialmente en la industria manufacturera, que perdió 63.787 puestos de trabajo y explicó casi el 37% de la caída total del empleo registrado. También retrocedieron la construcción, afectada por la paralización de la obra pública, así como las actividades inmobiliarias y empresariales.
Dentro del sector industrial, perjudicado por el atraso cambiario y la apertura comercial, los mayores impactos se dieron en textiles, confecciones, cuero y calzado, con más de 20 mil empleos menos y el cierre de 753 unidades productivas. La metalmecánica perdió otros 16.206 puestos y minería y petróleo, 9.300.
A nivel regional, solo Neuquén, Río Negro y San Juan lograron aumentar la cantidad de asalariados en comparación con 2024, como provincias favorecidas por el auge del sector energético y minero.
En el otro extremo, Santa Cruz, La Rioja y Misiones registraron las mayores pérdidas de empleo formal y también una caída en la cantidad de empresas activas.
(fuente: https://www.eldestapeweb.com/)