Por Matias Dalmazzo –
El histórico dirigente de la UCR de Concepción del Uruguay, Guillermo Vázquez, criticó la falta de quórum que impidió el debate político en el Congreso provincial realizado en Villaguay.
Además, llamó a revisar la alianza del partido con las gestiones de Javier Milei y Rogelio Frigerio.
El Congreso de la Unión Cívica Radical de Entre Ríos realizado en Villaguay aprobó reformas orgánicas, pero la discusión política quedó truncada por falta de quórum. Ante esta situación, el histórico dirigente uruguayense Guillermo Vázquez cuestionó la falta de debate interno y remarcó la urgencia de que el partido recupere protagonismo y revise su alineamiento.
En diálogo con La Calle, el referente radical cuestionó además los rumbos económicos y políticos de las gestiones de Javier Milei y Rogelio Frigerio. En esa línea, sostuvo que la UCR debe distanciarse del oficialismo nacional y provincial para volver a defender sus principios históricos y los recursos de Entre Ríos.
—¿Qué pasó en el Congreso del sábado organizado por la UCR?
—Básicamente, ante una concurrencia muy ajustada al quórum, se trataron todos los temas del orden del día, salvo el análisis político sobre la cuestión nacional y provincial.
Esto ocurrió porque, llegado el momento de su tratamiento, se perdió el quórum. Muchos congresales se retiraron, impidiendo el debate.
Los temas aprobados fueron todos de carácter vinculado a la Carta Orgánica de la Unión Cívica Radical, en especial por la característica del Congreso Ordinario, como el tratamiento del balance del ejercicio finalizado el 31 de diciembre de 2025.
—¿Qué opinión tiene de lo acordado en esa reunión y del camino que transita actualmente el partido en la provincia de Entre Ríos, por un lado, y en la ciudad, por el otro?
—Yo voté favorablemente por la modificación del próximo mandato a partir de una cláusula transitoria y voté también favorablemente respecto de la incorporación de la Comisión de Poderes y de Revisión de Cuentas en nuestra Carta Orgánica, adaptando la Carta Orgánica de la provincia a la de la República Argentina.
En cuanto al balance, y debido a mi condición de profesional de Ciencias Económicas, solicité dejar constancia en el acta de mi abstención a la moción para aprobarlo, debido a lo que consideraba serias inconsistencias. Ello lo dejé constatado en el acta.
Respecto del camino a seguir por la Unión Cívica Radical, cuando tuve la palabra, consideré necesario recuperar protagonismo del partido a partir de tener en cuenta el documento de profesión de fe doctrinaria.
En tal sentido, eso no lleva a otra situación que a que el partido cambie de rumbo, se aleje de una coalición de derecha que gobierna el país y la provincia y retome cuestiones que tienen que ver con sus valores, cosa que hoy no está ocurriendo.
—Por último, y a casi un año de las próximas elecciones, ¿qué análisis puede hacer de la gestión de Rogelio Frigerio, por un lado, y de Javier Milei a nivel nacional, por el otro?
—Javier Milei nos ha llevado a lo que muchos están calificando como una autocracia electoral. Basado en dos principios que no se deberían dejar de señalar como perjudiciales para el funcionamiento democrático: gobernar en base a decretos de necesidad y urgencia y, sobre la base de impedir, a partir de un viejo decreto, el hecho de la insistencia sobre los vetos.
Milei está manejando el país de una manera claramente alejada de la democracia liberal y, por algunas situaciones, incluso alejada de la respuesta a las determinaciones del Poder Judicial. Un caso concreto es el financiamiento a las universidades.
Eso lo hace sobre la base de un gran ajuste a la mayoría de los sectores de menores recursos de este país y con una situación de falta de actividad económica muy profunda.
Estamos en una recesión muy, muy profunda, reitero. Eso hace que, obviamente, tengamos una gran crisis social. No dudo de que por esto la Pastoral Social de la Iglesia va a tener un pronunciamiento sobre esta cuestión. Y eso determina que no haya censo social, que es una de las banderas básicas del radicalismo.
En este sentido, la provincia de Entre Ríos, que es altamente dependiente por el tema de coparticipación con la estructura de la Nación, debería tener de parte de Frigerio un enfoque crítico, un enfoque que defienda los intereses de la provincia de Entre Ríos. Muy por el contrario, Frigerio se ha alineado absolutamente con Milei.
En esto está claro que hemos perdido recursos y, por lo pronto, lo que ello responde a falta de acciones. Consecuentemente, tenemos a un hombre que está enfrentando el devenir del funcionamiento democrático, como es Milei, y un gobernador que está alineado con ello, como es Frigerio.
Esto, a esta altura del partido, repercute terriblemente en la gran mayoría de los argentinos. De allí que considere que ambas gestiones, estoy convencido de ello, no son la respuesta que esperaban millones de argentinos o centenares de miles de entrerrianos que votaron por Frigerio y, en su caso, por Milei.
(Fuente: LA CALLE)