Colaboración del Licenciado Roberto Guzmán, Psicólogo de la ciudad de Buenos Aires.
Aportes de dos especialistas locales
Alicia Paday egresó de la Universidad Nacional de Córdoba en 1997 con el título de Licenciada en Psicología. En 1989 se recibió en el Instituto Carolina Tobar García de nuestra ciudad como Profesora de Educación Especial y desde el 2002 es además Psicoterapeuta de niños y jóvenes, especialización otorgada por el Centro Gestáltico de la ciudad de Montevideo, Uruguay.
Acerca del tema que hemos encarado en este número, expresó lo siguiente:
“¿Estamos en tiempos de soledad? ¿Existe un tiempo de soledad?Es la primer duda que se disparó en este fluir de ideas, frente a esta frase maravillosa, que necesariamente me lleva a reflexionar en dos direcciones de manera dialéctica, la construcción social de la idea de soledad, y al mismo tiempo la noción existencial del concepto de soledad.
La soledad es la condición básica del ser humano, y no es casual que el canal de parto y el ataúd estén preparados para una sola persona. El hombre siempre en definitiva esta perpetuamente solo, ya sea que esté aislado, ya sea que este enfermo, o vivencie la sensación de profunda ausencia frente a la muerte de un ser querido, o ante la punzante y ardiente sensación de un triunfo alcanzado. Es estos tiempo en que la soledad posee un transfondo peligroso para el mercado económico, casualmente existe una lucha mayor por escapar de esta condición básica humana, hacemos enormes esfuerzos en nuestra vida cotidiana por escapar del dolor de nuestros sentimientos de soledad. Como adultos nos transformamos en expertos en desarrollar formas de ahogar nuestra soledad, por ejemplo conseguir varios empleos , trabajar nuestra formación profesional, el gimnasio, etc., una actividad incesante que nos aleja cada vez mas de nuestra verdadera esencia, de nuestro verdadero yo. La mayoría de nosotros en realidad no estamos totalmente conforme con el yo que somos y preferimos no conocerlo, encararlo, o mirarlo, estar con él, por lo que evitamos de manera frenética y de todos los modos posible encontrarnos con el. De esta manera el marcado laboral logra su cometido!!! Mas consumo, entiempos de soledad!
Cuando el hombre es arrancado de una verdad tan fundamental de la vida, cuando evita y niega exitosamente la terrible soledad de la existencia individual, se cierra a sí mismo la más importante oportunidad de crecimiento personal.”
La soledad es y siempre ha sido la experiencia central e inevitable de todo hombre.
La soledad es un buen lugar para encontrarse pero uno muy malo para quedarse.
La soledad no es un abismo, es un punto de reflexión importante de la vida.
Colaboración de Susy Quinteros