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Entrevista Ana Bayer: Recordando al “viejo rebelde”,  Osvaldo Bayer 

Por Ana María González  –    

El gran luchador por los DDHH Osvaldo Bayer el 19 de febrero  hubiera cumplido 94 años. En Marzo se cumplirán dos años de que su hija  Ana, quien hoy reside en Italia,  difundiera en nuestra ciudad   el documental de su autoría Mi viejo rebelde. Esta propuesta fue presentada de manera pública y gratuita en el Auditorio Carlos M Scelzi de Concepción del Uruguay, promovida desde la Agrupación local No fue magia (de inspiración nacional y popular) y es especialmente valorada por sus integrantes ya que fue “nuestra primer iniciativa en la aspiración de trabajar en base a la batalla cultural”.La actividad fue auspiciada  por la Municipalidad local y la secretaría de DDHH, también  declarada de interés cultural por el Honorable Concejo Deliberante. Pasados dos años compartimos los ecos de aquel encuentro a través de una entrevista  que gentilmente nos dio recientemente Ana Bayer.

Entrevista a Ana Bayer:

Hace frío y nieva en Italia, pero en Concepción  Febrero se despide con bocanadas cálidas mientras le va abriendo  paso a Marzo, mes de los derechos Humanos y de la Mujer. La pandemia ha generado distancias pero no ha destruído lazos y Ana Bayer quien estuviera hace dos años en Concepción del Uruguay  habló largo y pausadamente sobre la memoria de su ilustre padre, sobre su película y además  rememoró su paso por la ciudad.

Ella, digna hija de Osvaldo, es una mujer agradecida, humilde y desinteresada, dueña de una calidez que trasciende lo auditivo, su voz es suave, habla sin premuras, serenamente. Es una mujer culta, minuciosa en observaciones, que expresa un orgullo de ser hija de un hombre íntegro y de un gran escritor, extiende su reconocimiento a quien fuera su madre y no se excusa al momento de hablar sobre el tema de la violencia de género. Ana aclara que no tiene la elocuencia de su padre, se preocupa por la posible irrupción del italiano en su conversación, pero ella maneja  un  perfecto castellano, expresa con soltura y precisión  las ideas en esta bella conversación que compartimos.

AMG: Buenos días Ana. No hace falta aclarar que son tiempos difíciles los que atravesamos. La ausencia de maestros se hace bastante evidente, es entonces que evocamos a tu padre y su obra, su recuerdo de alguna manera nos sacude de la modorra actual. Por eso,  queríamos que nos transmitas algunas de tus vivencias referidas a la memoria de Osvaldo Bayer  y a tu visita a Concepción del Uruguay con Mi viejo rebelde. Te invitamos a que nos comentes algunos puntos. Por ejemplo: 

-¿Cuál fue el objetivo de tu documental Mi viejo rebelde? ¿Con el paso del tiempo, sentís que su mensaje se restringió a la intención inicial o se han sumado  otros logros?

Ana B.: -¡Hola, qué alegría!. Bueno, siempre me gustó filmar la vida familiar, aunque nunca tuve la intención de hacer algo con ese material. Fue complicado conservarlo debido a las sucesivas mudanzas y al exilio. En los últimos años pensé que sería interesante mostrar al público aquella versión es decir dar a conocer a otro Osvaldo. Es la mirada de la hija hacia el padre, no es sencillo: uno debe intuir hasta dónde se puede mostrar la vida íntima de una persona pública. En la película se lo ve de entrecasa, no como la gente lo conocía como hombre serio y formal. Se muestra su humildad, la casa que muchos conocieron: su “Tugurio”. Se suman las imágenes del exilio en Alemania, la vuelta a la Argentina y su vida itinerante de los últimos años, viviendo seis meses en Berlín y otros seis en Bs. As.

Significó para mí, en primer lugar  el gran regalo que logré darle antes de su partida definitiva y luego vino  la satisfacción de presentarla en Berlín, en Italia y en tres giras por Argentina. Yo quería conocer a la gente que lo conoció, él siempre hablaba de su enorme cariño por la gente del interior y pude sentir a través de los aplausos, las bienvenidas, los abrazos; que en mí se fundía  ese amor mutuo en entre él y su gente.

AMG- Si hablamos del Bayer político.   ¿Cuáles son los puntos de su pensamiento que te conmueven y cuáles de sus decisiones te parecen más coherentes con su ideario?

Ana B: -Hablar del Bayer político es un tema complicado ya que mi padre era un político de ideas, sostenía el anarquismo social, no le importaba la política partidaria. Por ese motivo al final se distanció de las Madres, porque no aprobaba  una adhesión incondicional al Kirchnerismo, (si bien nunca ocultó su simpatía hacia este espacio porque sabía quienes eran los verdaderos enemigos). El  quería resguardar su independencia de pensamiento, rehuir al fanatismo y eso le permitía ser capaz de hacer la tan necesaria crítica, también había sido crítico del peronismo. A mi padre, lo podría definir como un gran defensor de los DDHH, eso explica su gran trabajo con las Madres de Plaza de Mayo, fue el intelectual que más escribía sobre ellas, su máximo referente en el exilio, él creó la cátedra de DDHH en la facultad de Filosofía. También hizo muchísimo por los pueblos originarios.

Lo que más me ha impresionado es su coherencia, lo llamaron para puestos desde muchos partidos. Inclusive Nestor Kirchner le ofreció cargos muy importantes el ámbito de la diplomacia, pero él los desechó porque no se sentía cómodo en el poder. Podría haber llegado muy lejos pero a él le gustaba el otro lado: ser la voz de los que no tienen voz y hablar desde abajo. Creo que fue eso lo que lo hizo querible: ser la voz cercana de los que estaban sufriendo algún tipo de injusticia.

AMG- En cuanto al escritor, ¿cuál de sus obras te gusta más y porqué?

Ana B– Es muy difícil decir cual de sus obras me gusta más, cada obra me gusta por cierto motivo, Severino Di Giovanni siempre me gustó por ser su primer obra y por lo que su figura implicó. Yo era muy chiquita y me acuerdo de su alegría por la publicación, además fue best seller. Me encantaba la primera edición donde salieron las cartas de amor, le valoraba esa parte romántica. Se quiso filmar la película y nunca se pudo, seis veces se vendió el guión, él siempre se quedó con las ganas. La gran obra fue La Patagonia rebelde, los cuatro tomos, Los vengadores de la Patagonia trágica, toda esta obra monumental  fue su vida misma y  fue el motivo del exilio. Exalto también a Rainer y Minou, su única novela, escrita casi toda en Alemania. Cuando vino a visitarme me dio el original, me lo había dedicado:- “A Ana por los días vividos juntos en Berlín”, habla de nuestro compañerismo  y es una buena obra. Me estoy olvidando de Exilios, la foto de la tapa de la primera edición era la casa de Berlín donde habíamos vivido juntos, esa casa bombardeada por los rusos durante la guerra. A ese libro lo escribió junto a Juan Gelman y es un libro muy sentido, muy, muy lindo libro. Por último amo un librito  que no se conoce mucho, es de poesías El canto de la sed, eran sus poemas juveniles, mi madre  tenía guardadas las poesías y me las dió. Se me ocurrió ilustrarlas con acuarelas porque me gustaba dibujar, aunque no soy ilustradora, y le regalé la obra. ¡¡¡Y el libro se imprimió!!!, por supuesto ese libro significa mucho para mí.

AMG -¿Cuál ha sido su legado como padre?

Ana B– El legado es la inmensa obra que dejó, no solamente a nivel moral, sino histórico y también  material. Todavía tenemos pendiente  qué vamos a hacer con El Tugurio, si museo o biblioteca; lo estábamos por definir con mis hermanos pero con la pandemia se paró ese proyecto.

Aparte de todo ese material de archivo, hay libros, películas,  premios (es una de las personas que más premios y diplomas recibió). El increíble número de reconocimientos muestra la cantidad de gente que lo quiere, lo admira, lo sigue, mucha gente joven…Es que la juventud necesita quien los incentive, les de ideas y él, con su  coherencia y  valores orientados a la justicia y la lucha,  es todo un referente.

AMG-En tu obra también aparecía mencionada tu mamá, ¿cómo influyó ella en la vida familiar?

Ana B -Hay una parte de la película donde exalto a mi madre (Marlies Joos), es que me dije que no podía hablar de mi padre sin mencionarla, porque ellos fueron tan compañeros toda su vida. Cuando mamá falleció lo vi por primera vez entregado, ya no tenía ganas de vivir, entonces me di cuenta cuánto la quería, luego de su muerte todo fue muy difícil para él. Ella nos dió mucho, era ama de casa pero nos transmitió valores culturales, amor a la belleza, (por ella me dediqué a la danza). Una mujer muy culta que ayudaba siempre a papá, traducía todo lo que él escribía. Era la primera en leer sus notas, a ella le aceptaba críticas, sugerencias y correcciones, siempre trabajaban juntos. Mi madre era una enorme mujer creo que a la fuerza la tenía ella y se la traspasaba a papá.

AMG-Tu padre fue un experto en resistir sin bajar las banderas en los peores momentos, de acuerdo a lo que has mamado de su ejemplo, ¿cuál sería tu mensaje para los militantes del campo social y para las mujeres que día a día sufren la opresión y la violencia ?

Ana B– Al mensaje mi padre lo hubiera dicho mejor que yo, lo recuerdo siempre defendiendo  cualquier tipo de militancia social, “lo único que se puede hacer es seguir luchado y salir a la calle a luchar es lo que nos queda”, por eso su admiración a la gente que lo hacía, él invitaba a no bajar los brazos a no deprimirse ( en la película eso se nota mucho). Por eso resalto en mi documental su mensaje de optimismo, como cuando dice: “en cincuenta años vamos a ganar”. La gente tiene que recuperar el concepto comunitario y la idea de la libertad, el mundo no puede seguir igual.

En cuanto al tema de la Mujer, papá siempre acompañó sus causas. El feminismo de Argentina es un gran movimiento, un fenómeno que se afirma. Yo estoy mucho en Europa y noto que la fuerza viene desde allá, las mujeres de Argentina son un gran ejemplo. Recuerdo a  mujeres de Río Gallegos que me llevaron a una villa miseria donde ellas hacen ollas populares, sentí esa fortaleza tan propia  de la mujer,  que jamás baja los brazos y sigue adelante, propone soluciones ante las adversidades. Observo que la opresión y la violencia se agudizan también en Europa, aquí hay diariamente noticias sobre feminicidios, siguen matando mujeres, me pregunto de dónde proviene el machismo, ese fanatismo por el odio y violencia de género…no sé si tiene que ver con las religiones (sean tradicionales o las sectas tan comunes hoy día)…¡¡¡Pero pienso que las mujeres van a ganar!!!

AMG -A manera de cierre ​¿qué recuerdos guardas de tu paso  por Concepción del Uruguay?

Ana B: Mi recuerdo de Concepción es tan grande, tan lindo, no sé por donde empezar, pero elijo el hecho de que apenas llegué desde Santa Fe, ya ví en la misma terminal  afiches que anunciaban mi película, estaban hechos a mano por las chicas de No fue magia, (que fueron las que me contactaron),  se me caían las lágrimas de la emoción. Luego fuimos a tomar algo…me enamoré de estas mujeres, vi todo el trabajo de Aracely (Traverso), la hospitalidad de Diana (Tallafer),  luego las atenciones de todas quienes  me acompañaron al auditorio. Bueno sobre la ciudad recuerdo mi emoción de ver ese auditorio repleto, escuchar los aplausos, participar del debate, recibir los hermosos obsequios y buenos comentarios sobre la película, escuchar  sobre todo  el anuncio de funcionario municipal acerca del que sería el primer busto que se hizo en homenaje a papá, el de Concepción del Uruguay, el escultor estaba allí, emocionante…Y finalmente  la cena en la casa de una de las anfitrionas…jamás lo olvidaré…como lo que dije antes, me sentía intermediaria de abrazos entre mi padre y toda esa gente…algo muy bello y difícil de explicar,  muy cálida la gente de esa ciudad…¡Imposible olividarlos!

Bueno,  muchas gracias Ana por tu tiempo y tus palabras, por prestarnos tu oído y ser la voz del legado de tu padre y tener la generosidad de compartir la sabiduría que has forjado…sobre todo por recordarnos. Abrazos en la distancia.