Las primas Las primas conversan. Se desbanda el atardecer sobre los bancos de la plaza de Marcelino Ramos de Brasil. Como todos...
El sanador -A mi hijo se le desacomodó el cerebro, pobrecito- dijo la mujer de ojos oscurísimos, humedecidos por lágrimas que ya...
La visita que no fue Repitió las acciones de cada mediodía. Volvió a sentarse frente a la mesa cubierta con un...
El grito Después del arrebato, el joven negro se arrodilló y comenzó a llorar con la cabeza hacia el suelo. Sus lágrimas fueron...
Nada pudo hacer con el adiós La desvelada ocultó flaquezas, errores y ceguera. Cuando supo la verdad trató de olvidar el escritorio...
Confidencias de un saxofonista Soy Adrián Nudel, saxofonista, cumplí cincuenta y ocho años, tengo una mujer, tres hijos, vivo en Buenos Aires. Toco...
Rezos de tormenta Dominga Ventura soñaba con tormentas porque las tormentas atormentaban su razón. Cuando llegó otro amanecer con estruendos que venían...
Embrollos de amor Le di un beso despedidor y cerré la puerta. Por mi ánimo rodaban sus lágrimas. Adela era rica y fea....