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Mientras cae la contratación por la IA, un puesto clave creció 251%

Nuevos datos muestran que la tecnología no está «reemplazando profesiones», sino redefiniendo el valor de cada puesto dentro de las empresas.

La inteligencia artificial ya no aparece como una amenaza que arrasa profesiones enteras, sino como una fuerza que reacomoda silenciosamente el valor de cada puesto.

Nuevos datos de Visier, basados en 3,6 millones de registros laborales, muestran que las empresas están contratando menos, eligiendo distinto y redefiniendo qué tareas deben seguir en manos humanas.

La caída de las contrataciones, del 24%, convive con un fenómeno inesperado: ciertos roles se vuelven más demandados y otros directamente se transforman.

El impacto real

El estudio revela que mirar solo «industrias» ya no explica lo que ocurre. Un banco y un hospital pueden ser mundos distintos, pero comparten áreas como finanzas, datos o seguridad. Y es ahí donde la IA está moviendo las piezas.

Datos y Analítica creció 49% dentro de las organizaciones, mientras Gestión de Producto avanzó 39%. Recursos Humanos y Finanzas retrocedieron.

Sin embargo, el cambio más drástico está dentro del área de datos: las contrataciones de ingenieros de IA aumentaron 251%, mientras las de científicos de datos cayeron 32%.

La tecnología no elimina departamentos, los remodela desde adentro y obliga a las empresas a contratar menos personas, pero más capaces de trabajar con IA.

Los trabajos que resisten

Docentes, abogados, arquitectos y especialistas en seguridad aparecen entre los roles más difíciles de reemplazar. No porque la IA no pueda asistirlos, sino porque no puede asumir la responsabilidad completa del resultado.

Estas profesiones requieren interpretación, criterio, empatía y decisiones en contextos ambiguos. La tecnología puede acelerar tareas, pero no reemplaza la confianza humana.

En paralelo, los trabajadores de 35 a 50 años recuperan protagonismo: la IA entrega datos en segundos, pero no sabe cuándo esos datos no encajan. Ahí aparece el valor de los 15 o 20 años de experiencia que permiten detectar inconsistencias, riesgos o decisiones equivocadas.

Las empresas están priorizando perfiles capaces de:

  • Usar IA sin depender de ella
  • Interpretar información con criterio
  • Asumir responsabilidad por el resultado final

(fuente: https://www.baenegocios.com/)