por el Prof. Ramón Cieri –
Escribir sobre José Francisco de San Martín implica describir la vida de un hombre que fue testigo y protagonista de los sucesos históricos del continente europeo a fines del siglo XVIII. Asimismo, fue un partícipe fundamental en la lucha por la emancipación de las colonias hispanas en el Cono Sur durante las primeras décadas del siglo XIX.
Combatido y respetado, exaltado en algunas facetas y silenciado por sus contemporáneos en ciertos períodos de la historiografía, San Martín fue un hombre público pero reservado. Querido y odiado por igual, es, por sobre todas las cosas, una figura admirada por las diferentes corrientes de investigación histórica.
A pesar de su condición de criollo y de haber pasado la mayor parte de su vida en Europa, su breve pero intensa estadía en América bastó para consolidarlo como el «Padre de la Patria». También es reconocido bajo los apelativos de «Libertador», «Pacificador», «El Santo de la Espada» y «Fundador de la Libertad del Perú y de Chile».
José Francisco fue el menor de los cinco hijos del matrimonio entre Juan de San Martín y Gómez y doña Gregoria Matorras. Nació el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, uno de los pueblos fundados por los jesuitas a la vera del río Uruguay —en la actual provincia de Corrientes—. En aquellos años, el territorio pertenecía al recientemente creado Virreinato del Río de la Plata, donde su padre se desempeñaba como gobernador.
Diversos historiadores coinciden en la influencia que ejerció el paisaje litoraleño y la convivencia con los habitantes originarios guaraníes durante su infancia. A los ocho años se trasladó con su familia a España, estableciéndose primero en Madrid y luego en Málaga. Allí cursó sus estudios primarios en la escuela de Temporalidades y, el 21 de julio de 1789, con solo 11 años, se incorporó como cadete en el Regimiento de Murcia.
Por entonces, Europa se encontraba convulsionada por la Revolución francesa, que atentaba contra los privilegios monárquicos y proclamaba los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Al mismo tiempo, Inglaterra lideraba transformaciones productivas y comerciales en el marco de la denominada «doble revolución».
Entre 1793 y 1795, el joven San Martín participó en la guerra de la península ibérica. Combatió por tierra y mar contra moros, franceses, ingleses y portugueses, ganando prestigio gracias a su valentía. Tras su heroica actuación en la batalla de Bailén, el 19 de julio de 1808, fue ascendido a teniente coronel y condecorado con la medalla de oro.
El historiador José Luis Picciuolo destaca que, de los 27 años que San Martín permaneció en España, 22 correspondieron a servicios en el ejército local. Allí adquirió su formación militar fundamental y demostró su entereza moral en una época conflictiva tanto para Europa como para los territorios americanos.
Por su parte, Norberto Galasso señala que San Martín formó parte de una España popular que se levantó en 1808 contra el invasor francés mediante juntas democráticas influenciadas por el liberalismo de 1789. El pueblo luchaba por su soberanía y contra el viejo orden absolutista. Cuando esa causa se vio debilitada en la península, el prócer se trasladó a América para continuar la misma batalla contra la monarquía y la Inquisición, integrando una vasta oleada revolucionaria global.
Antes de retornar a su tierra natal, solicitó el retiro del ejército español y se embarcă hacia Londres en septiembre de 1811. Durante su estancia de cuatro meses en la capital británica, entró en contacto con la Gran Hermandad Americana, una logia fundada por el patriota venezolano Francisco de Miranda con el objetivo de liberar el continente.
El 9 de marzo de 1812 arribó al suelo patrio junto a otros americanos que abandonaron las filas metropolitanas guiados por el principio de emancipar las colonias del sur. Esta red operativa incluyó a figuras de la talla de Bolívar, O’Higgins, Mariño, Alvear, Montúfar y Caro.
A su llegada, orientó sus esfuerzos a reorganizar el frente político para consolidar la Revolución de Mayo. Asimismo, diseñó una estrategia militar que algunos autores vinculan al Plan de Operaciones de Mariano Moreno y otros al plan Maitland pergeñado en Inglaterra, enfocado en asegurar la libertad de las Provincias Unidas, Chile y Perú.
La historiografía reconoce de forma unánime su incidencia en la organización de la Logia Lautaro, la disolución del Primer Triunvirato y la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo. Del mismo modo, destacan su liderazgo en el Combate de San Lorenzo —único enfrentamiento que dirigió en suelo argentino—, el impulso de la Sociedad Patriótica para conformar el Segundo Triunvirato y las directrices de la Asamblea del Año XIII. Tras resolver los antagonismos políticos con Carlos María de Alvear, solicitó su designación como gobernador de Cuyo, participando activamente de forma indirecta en la Declaración de la Independencia de 1816.
Las tensiones con el Directorio de Buenos Aires se mantuvieron durante los años de preparación de la campaña, período en el cual cosechó tanto apoyos como rechazos. Su gestión de gobierno en Cuyo lo consagró como un estadista: promovió la educación, la agricultura y la industria, y movilizó a la sociedad civil para dar forma al Ejército de los Andes. Desde la confección de uniformes hasta la fabricación de armamento, la autonomía cuyana le permitió tomar distancia de las guerras civiles promovidas por Buenos Aires contra el litoral federal.
El 12 de enero de 1817, el Ejército de los Andes partió de Mendoza. En 25 días, más de 5000 hombres atravesaron los cordones montañosos más altos del continente, bajo temperaturas extremas que oscilaban entre los 30 grados diurnos y los 10 bajo cero durante la noche. Debido a los intensos dolores causados por una úlcera, San Martín debió ser trasladado en camilla en varios tramos del trayecto.
Las fuerzas patriotas llegaron a Chile el 5 de febrero y pocos días después derrotaron a los realistas en la cuesta de Chacabuco. Tras el revés de Cancha Rayada, la decisiva victoria en la batalla de Maipú aseguró de manera definitiva la independencia chilena.
El 20 de agosto de 1820, la Expedición Libertadora zarpó desde Valparaíso hacia el Perú con financiamiento del gobierno chileno. Para el 10 de julio de 1821, el virrey José de la Serna se vio acosado en todos los frentes y debió evacuar la región, permitiendo la entrada triunfal de San Martín a la capital. El 28 de julio de ese mismo año, el general proclamó formalmente la Independencia del Perú.
Posteriormente se produjo el histórico encuentro de Guayaquil con Simón Bolívar, que derivó en su renuncia al mando político y militar. Tras repasar Chile, Mendoza y Buenos Aires, San Martín enfrentó un panorama doloroso marcado por el fallecimiento de su esposa, lo que lo llevó a hacerse cargo en solitario de la crianza de su única hija, Mercedes.
Padre e hija partieron al exilio en Europa. Aunque en 1828 intentó ofrecer nuevamente sus servicios militares ante el conflicto de las Provincias Unidas con el Imperio del Brasil, decidió no desembarcar para evitar ser utilizado en las sangrientas guerras civiles locales.
De regreso definitivo al viejo continente, se mantuvo conectado con la realidad americana mediante correspondencia constante. En 1845, envió una célebre felicitación a Juan Manuel de Rosas por la firmeza de las tropas de la Confederación Argentina frente al bloqueo anglo-francés en la Vuelta de Obligado.
El 17 de agosto de 1850, lejos de su suelo natal, José Francisco de San Martín falleció en Boulogne-sur-Mer, Francia. Con su muerte, a 176 años, concluyó la vida del soldado y el gran estratega, pero comenzó la inmortalidad del revolucionario clave para la libertad de América del Sur.
Fuentes consultadas:
Rodolfo Puiggrós. Los Caudillos de la Revolución de Mayo.
Norberto Galasso. Junto a SAN MARTÍN, en la lucha por la unidad latinoamericana
Coronel (R) Dr. José Luis Picciuolo. San Martín en España (1784-1811)
Tomás Bril Mascarenhas. Desmitificando a San Martín, y sus relaciones con los ingleses
Instituto Sanmartiniano: www.i-n-
Germán O. E. Tjarks. José de San Martín (1778-1850). Hombres de la Argentina
El Historiador.com: www.