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Javier entre viajes y guerras

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Por Gustavo Sirota.       –

En medio de una crisis que conjuga inflación en alza, derrumbe del consumo, desempleo creciente, cierres de pymes y empresas, caída de la recaudación, desfinanciamiento y recortes de partidas para PAMI, discapacidad, universidades y provincias, el líder paleolibertario volvió a subirse al avión presidencial. Un nuevo viaje, el número 35 de su gestión, promediando uno de cada siete días de gobierno fuera del país.

La visita a Israel, la tercera en poco más de dos años, profundiza la deriva ideologizada y fundamentalista que @JMilei ha impuesto a la política exterior de la Argentina. Un verdadero dislate, uno más, del autoproclamado “presidente más sionista del mundo”, involucrando a Argentina en un conflicto que ocurre a 12.000 km de distancia.

Allí será “el primero en la historia de Israel, en setenta y ocho años, que siendo un líder extranjero encienda una antorcha en el Día de la Independencia”. La ceremonia, explica en “La Nación” Noga Tarnopolsky, periodista argentino-israelí “tiene una larga tradición y suelen honrarse a 12 figuras prestigiosas, por las 12 tribus de Israel. Siempre fueron ciudadanos israelíes, siempre fue un evento modesto, muy emocional y popular para los ciudadanos”, pero “este año Netanyahu lo ha transformado en algo muy controvertido por la elección de aliados políticos de la ultraderecha y personajes allegados a él”.

Entre ellos están Gal Hirsch, cuya elección calificanalgunos ex-cautivos de Hamas y familiares como “una bofetada en la cara”, y Avraham Zarbiv, un juez rabínico que llamó a “arrasar Gaza, expulsar a los palestinos y establecer asentamientos” allí. Su nombre se ha convertido en un verbo: “zarbivear”, que expresa arrasar Gaza. Un editorial del diario Haaretz denuncia que su nombramiento para encender una antorcha el Día de la Independencia “marca el colapso moral de Israel”.

La visita tiene lugar mientras Israel, después de atacar Irán junto a Estados Unidos, continúa su política de ocupación y limpieza étnica en Gaza y Cisjordania y no cesa de bombardear Líbano. En esta nación denuncia elcorresponsal militar del periódico “Haaretz”, YanivKubovich, “se lleva adelante una política inspirada en las operaciones de Gaza, con contratistas y maquinaria pesada demoliendo infraestructura civil al sur del río Litani; con el objetivo de impedir el regreso de los residentes y afianzar una zona de seguridad israelí dentro del Líbano”.

Las denuncias por el genocidio en Gaza han dejado en una posición incómoda al gobierno de Netanyahu. El propio líder israelí es requerido por la Corte Penal Internacional, que ha emitido una orden de arresto en 2024 bajo los cargos de “Presuntamente responsable de los crímenes de guerra de inanición como método de guerra y de dirigir intencionalmente un ataque contra la población civil; y de los crímenes de lesa humanidad de asesinato, persecución y otros actos inhumanos desde al menos el 8 de octubre de 2023 hasta al menos el 20 de mayo de 2024”.

Días antes del viaje presidencial, el gobierno expulsó del país a Mohsen Soltani Tehrani, encargado de negocios interino de Irán, declarándolo persona non grata y dando al diplomático “un plazo de 48 horas para abandonar el país”. También se conoció la decisión de catalogar a la “Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista”. Todo esto en consonancia con las declaraciones del “presidente más sionista del mundo” de que “la guerra contra Irán es lo correcto», reiterando además su voluntad de trasladar la embajada a Jerusalén.

Este tipo de posicionamientos en materia de política exterior quebrantan la tradición principista que distinguióa Argentina en el concierto de las naciones. Ideologizados, fundamentalistas, vulneran lo que sido por más de un sigloemblema distintivo de un país donde convivimos culturas y colectividades diversas en armonía y fraternidad.

Alineamiento, el del gobierno libertario no es correspondido en la persistente oposición de Israel al legítimo e histórico reclamo sobre Malvinas. El Estado hebreo es una las pocas naciones, menos de una decena,que votan sistemáticamente en contra en los foros internacionales cuando se trata esta cuestión.

La posición del gobierno de @JMilei contrasta además con la opinión mayoritaria de quienes habitamos este país. Tierra a la que llegaron mis abuelos y bisabuelos hace más de un siglo escapando de persecuciones, guerras y miserias cotidianas. Aquí encontraron su “lugar en el mundo” donde pudieron practicar su fe y pudieron construir sus vidas como argentinos y como judíos, identidad que sigo sosteniendo.

Una sobreactuación, la del showman y presidente paleolibertario, que intenta distraer la atención de los problemas que preocupan y desvelan a argentinas y argentinos. En tanto lejos, muy lejos, @JMilei se pasea “con la nuestra” y se abraza con Netanyahu, prófugo de la justicia internacional.

Desdibujada mueca de un gobierno a la deriva y en abierto conflicto con la realidad. Radiografía una“casta” de estafadores, coimeros, corruptos y “parvenu” – nuevos ricos -, que hacen uso y abuso del estado y del erario público, y que solo tienen para ofrecer lo peor de lo mismo que fracasó

Frente a las habituales bravuconadas cargadas de violencia y fanatismo de nuestro primer mandatario, insistir en la convicción mayoritaria del pueblo argentino que día a día brega por la paz y la concordia entre pueblos y naciones.

Si @JMilei quiere ir a la guerra que lo haga. Que lo acompañen quienes quieran hacerlo. Pero que no lo hagan en nuestro nombre.