Así lo reveló un estudio que iniciaron en 2023 el Centro de Investigación y Acción Social y Fundar. Más del 50% sufre ansiedad y casi un 40% depresión.
Cifras duras de un plan económico que profundizó todas las crisis existentes. Sobran ejemplos para determinar que los sectores más afectados por la crisis económica son los más postergados. La zona metropolitana, integrada por la Ciudad de Buenos Aires y algunas localidades bonaerenses, fue relevada en los últimos años por el Centro de Investigación y Acción Social y la asociación Fundar.
El informe de reciente publicación determinó que “el 42% de los jóvenes encuestados de entre 19 y 24 años abandonaron la escuela. De los que asisten, el 59% tiene sobreedad. Detrás de estos números, el malestares que jóvenes, familias y educadores describen con notable coincidencia: clases que se interrumpen con frecuencia, aprendizajes que no alcanzan para sostener trayectorias futuras, violencias que entran. Sin una idea de futuro, la escuela como puente a algo mejor se desmorona”.
El documento asegura, además, que el 79% comenzó a trabajar antes de los 18 años y el 36% antes de los 16. Entre los ejemplos aparece el caso de Gastón (19) -descripto así en el informe-, quien expresa que empezó a trabajar a los 16 años sabiendo que tenía que sostenerse a sí mismo: “Mi mamá la luchó siempre sola, sin ayuda de nadie; gracias a ella nunca nos faltó un plato de comida. Ya no da pedirle para mis gastos”.
Para este trabajo realizaron entrevistas a jóvenes (601), a cuidadoras de barrios en el año 2023 (453 hogares), 50 entrevistas semiestructuradas a jóvenes de entre 16 y 24 años, y 11 grupos focales con madres y jóvenes de barrios populares como Villa 15/Ciudad Oculta en la Ciudad de Buenos Aires. El barrio Ejército de los Andes (Fuerte Apache) ubicado en el partido Tres de Febrero, en San Ambrosio y Barrio Mitre en San Miguel y en el Km 13 de la localidad de Quilmes.
“Dentro de las aulas conviven perfiles con trayectorias muy distintas. Lo que los diferencia no son capacidades individuales sino condiciones de vida. Los docentes diferencian a los comprometidos de los desconectados (que asisten pero no se involucran en el aprendizaje y priorizan el trabajo) y de los conflictivos, que reproducen en el aula la dinámica de la calle. Una directora estima que sólo un 40% de sus estudiantes tiene un proyecto de vida vinculado al estudio”, agrega el estudio.
El relevamiento incluye, además, entrevistas semi-estructuradas a trabajadores de 15 escuelas públicas del AMBA: 4 escuelas de la Ciudad de Buenos Aires, 4 de Quilmes, 3 de Tres de Febrero, 2 de San Miguel, 1 de Florencio Varela y 1 de Malvinas Argentinas. Tres de estas escuelas son de nivel primario y 12 de nivel secundario.
En particular, se entrevistaron a 15 miembros de equipos directivos —muchos de los cuales también cumplen tareas como docentes—, 5 docentes, 3 orientadoras escolares, 1 preceptora y 1 bibliotecaria. Para garantizar el anonimato, se han cambiado los nombres de los entrevistados y se evitan las referencias al lugar donde se ubican dichas escuelas.
La salud mental en estudiantes
En varios informes publicados en Tiempo pusimos en contexto las políticas de vaciamiento que lleva adelante el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires respecto a los Equipos de orientación Escolar (EOE). De acuerdo a datos oficiales estos equipos están colapsados.
El informe de la del Centro de Investigación y Acción Social y la asociación Fundar, relevó también la aparición de varias enfermedades de salud mental y el consumo de drogas. “El 52% de los jóvenes encuestados reporta haber sufrido ansiedad y el 37% depresión. El 51% dice que la mayoría de sus amigos consume drogas y el 15% reconoce ser o haber sido adicto”, detalla el informe.
El lugar de las escuelas
Entre los fundamentos del informe, explican que en los barrios populares, la escuela no es una institución más; como la define una directora entrevistada, es “la mayor institución del territorio”. Los datos muestran que el 91% de los jóvenes encuestados de 15 a 18 años asisten a un establecimiento educativo.
Completar los estudios secundarios —repiten los testimonios— te permite conseguir un trabajo, salir del barrio, independizarte, tener proyectos, progresar. Esta idea está en el núcleo del mandato familiar que los jóvenes reciben: “terminá el secundario para poder ser alguien en la vida”. Incluso entre aquellos que la abandonaron, el 90% sigue pensando en “algún día” volver.
Para las madres, que sus hijos terminen los estudios está entre los propósitos centrales de la crianza: “que tenga un título en mano, que pueda trabajar de algo estable, no tener que estar mendigando ni pidiendo ni nada, no me gustaría que pase lo que pasamos nosotros”.
Esta convicción también se encuentra en los directivos y docentes. En sus palabras, la escuela es “la principal herramienta de futuro”, “les da la posibilidad de tener otra realidad”, “les muestra que no tienen necesariamente que repetir la historia de sus padres”.
(fuente: https://www.tiempoar.com.ar/)