Portando banderas y pancartas, se marchó alrededor de la plaza, manifestando el descontento con el Gobierno nacional.
Plaza Ramírez fue el escenario donde un numeroso grupo de representantes de la educación superior se manifestaron contra los recortes presupuestarios a las universidades nacionales y la baja oferta de recomposición salarial.
Estudiantes, educadores y no docentes de las universidades públicas, con asiento en Concepción del Uruguay, se congregaron ayer por la mañana en la plaza Ramírez para manifestar su preocupación por los recortes en la enseñanza superior, que afectan el dictado de clases, la continuidad de los proyectos académicos y de extensión y el pago de los sueldos a los trabajadores. En este marco, se desarrolló una marcha en torno al principal paseo público que culminó con discursos alusivos y un abrazo simbólico al Rectorado de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER).
“Es toda una crisis la que afecta al sistema universitario por el recorte presupuestario y el retraso en el envío de los fondos aprobados para gastos de funcionamiento; la lucha docente, sector que no cerró paritarias, y la de los no docentes. En este caso, si bien se cerró la negociación, el 15%, fraccionado, que se acordara, hoy se ve totalmente desbordado por la inflación. De hecho, la última cuota, pautada para que abonara en noviembre, los representantes gremiales intentan que se anticipe para septiembre. De esa manera, se cerraría ese 15% y lucharía por una reapertura de la paritaria, pues los datos de la inflación superan ampliamente a las previsiones”, señaló Gabriela Lagó.
La consejera superior por el personal no docente afirmó que “la crisis no es tan solo de la UNER sino de todo el sistema. De hecho, esta convocatoria se replicó en todos los rectorados de las universidades públicas de la Argentina. Las autoridades mantienen reuniones permanentes para sobrellevar la situación y conseguir mejoras. El reclamo ya no es sectorial: no es tan solo de los estudiantes, los educadores o los no docentes, es de todos”.
En referencia al reclamo de los docentes, que transita por su tercera semana consecutiva, dijo que “pese a su dedicación y buena predisposición, siempre hacia los alumnos, se vieron desbordados por una realidad que los superó y obligó a adoptar medidas de acción. Al igual que ellos, todos los claustros están movilizados”.
“Muchas veces se ve en las grandes universidades como la de Buenos Aires, Rosario y La Plata, pero la UNER tiene sedes en varias ciudades en las que estudian chicos entrerrianos –hijos de familias de trabajadores- que llegan con la intención de forjarse un porvenir. El recorte hoy los afecta desde la interrupción de las clases al achicamiento de las becas. La UNER brinda en la provincia una oferta académica muy interesante y que se había empezado a ampliar y a diversificar, para que esos chicos -muchos de ellos pertenecen a la primera generación de familias que accede a una universidad- puedan llegar a tener un futuro mejor”, se expresó.
A todo esto, se recordó que “en este 2018 celebramos el centenario de la reforma que posibilitó que la universidad fuera de libre acceso y que ingresaran los hijos de los obreros. Parece mentira que, después de 100 años, tengamos que seguir luchando por lo mismo, pero ver la presencia de las nuevas generaciones ayuda y fortalece”, se sostuvo desde el sector de los no docentes.
(fuente: La Calle)