Madre de nuestro caudillo Francisco Ramírez. Mujer de carácter enérgico, una condición especial que la hizo muy respetada en la Villa de Concepción del Uruguay. Se dice que al enterarse que Mansilla, Gobernador de Entre Ríos, había ordenado el secuestro de todas las pertenencias del Supremo, luego de su muerte, ella las quemo hasta reducirlas a cenizas. Después de la muerte de Ramírez, fue presa por considerarla “enemiga peligrosa”. También se cuenta que, en varias oportunidades, cruzó el Rio Uruguay, a nado, llevando mensajes a su hijo Ricardo López Jordán, exiliado en la Banda Oriental, “del complot para asesinarle y que tomara precauciones”.
Era hija de Antonio Jordán, uno de los primeros pobladores de nuestra ciudad, y de María Elvira López (porteña) descendiente del Virrey Juan José Vértiz y Salcedo, por esa razón, algunos historiadores postulan que su casa estaba ubicada frente a plaza Ramírez, lugar donde formalmente se ubica el nacimiento de Francisco Ramírez. El matrimonio tuvo seis hijos, siendo la tercera en nacer Tadea Florentina, quien se casa con Juan Gregorio Ramírez, paraguayo. Con él tiene tres hijos: Marcelina que nació el 18 de junio de 1782, Estefanía, que nació el 31 de enero de 1784 y José Francisco, que nació el 13 de marzo de 1786.
Al morir Juan Ramírez, se casa el 20 de agosto de 1789 con Lorenzo José López, comerciante de la Villa arroyo de la china, con quien tiene nueve hijos, entre ellos Ricardo López Jordán (padre).
Doña Tadea falleció el 7 de febrero de 1827 y fue sepultada en el Campo Santo ubicado frente a la Plaza Principal y junto al templo de la Inmaculada Concepción. Por eso dentro de la Basílica se tiene una placa que la recuerda.
Texto: Virginia Civetta y Carlos Ratto. Fuentes: Salomón, Yorga “Francisco Ramírez, Motivo del Caudillo”; Zaffaroni, María Luisa “Los cuatros amores del Gral. Francisco Ramírez”; Newton, Jorge “Francisco Ramírez, el Supremo Entrerriano”