Estados Unidos definió este martes 3 de noviembre su nuevo mapa político en unas elecciones de medio término clave para el equilibrio de poder en Washington y la continuidad de la presidencia de Donald Trump. Con la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado en juego, millones de ciudadanos acudieron a las urnas en una jornada, según las previsiones, marcada por la alta participación y la estrecha paridad en los estados decisivos.
El escrutinio comenzó a las 20:00 (hora de Argentina) con el cierre de los primeros centros de votación en Indiana y Kentucky. A medida que avanzó la noche y se sumaron los datos de la Costa Este y el Medio Oeste, la atención se concentró en las contiendas senatoriales de Georgia, Michigan, Texas y Maine, así como en una docena de distritos clave para el Senado.

El demócrata Abdul El Sayed se convirtió en el primer senador musulmán de EEUU
El Sayed marca un hito histórico al convertirse en el primer miembro musulmán en ocupar un escaño en el Senado de Estados Unidos.
El candidato del Partido Demócrata Abdul El Sayed ganó la carrera al Senado de Estados Unidos por el estado de Michigan en las elecciones de medio mandato, imponiéndose al aspirante republicano Mike Rogers, según las primeras proyecciones.
Con esta victoria, El Sayed marca un hito histórico al convertirse en el primer miembro musulmán en ocupar un escaño en el Senado de Estados Unidos. «Michigan, lo logramos. Y estoy tan orgulloso y honrado de estar aquí como su senador electo del gran estado de Michigan», ha proclamado.
El candidato demócrata, un epidemiólogo y administrador de salud pública de 42 años de perfil netamente progresista, consolidó su candidatura tras derrotar a la representante Haley Stevens en las primarias del partido el pasado mes de agosto.
Stevens rompió públicamente con la disciplina del Partido Demócrata al aparecer la semana pasada junto a Rogers en un acto religioso en Detroit, lo que le valió su inmediata expulsión de la sección estatal del Partido Demócrata.
A lo largo de su campaña, El Sayed ha hecho bandera de la defensa de la sanidad pública universal (‘Medicare for All’), la protección de las clases trabajadoras y el rechazo a las donaciones corporativas. Su figura política ha estado estrechamente vinculada al sector progresista del partido, llegando a ejercer como representante nacional de la campaña presidencial del senador Bernie Sanders en el año 2020.
Antes de dar el salto al Congreso, el nuevo senador forjó su carrera en la gestión sanitaria local. A los 30 años fue nombrado director del Departamento de Salud de Detroit y, más recientemente, lideró el Departamento de Salud y Servicios Humanos del condado de Wayne, cargo del que dimitió en abril de 2025 para centrarse en esta carrera senatorial.
El triunfo de El Sayed en Michigan, estado clave en el tablero electoral estadounidense, supone que el Partido Demócrata amplíe aún más la mayoría que ha conseguido a lo largo de la noche en la Cámara Alta.
Con información de EuropaPress.
Los demócratas arrasaron en las elecciones y se quedaron con el congreso
El Partido Demócrata de Estados Unidos vivió una de las más grandes noches de su historia reciente y validó los escenarios más optimistas para ganar el control de las dos cámaras del Congreso en las elecciones legislativas de este martes; un voto de condena a las políticas (la económica en particular) del presidente Donald Trump, que encara sus dos últimos años de mandato debilitado como nunca a los ojos del Partido Republicano.
Todas las proyecciones de los principales medios estadounidenses, incluidas las de la conservadora Fox News, conceden a los demócratas los 51 escaños que les dan la mayoría en la cámara alta y, con holgura, más de los 218 escaños que necesitaban para ganar la Cámara de Representantes, la cámara baja del Congreso; un escenario impensable a principios de año.
Trump ha intentado enmarcar la derrota en la ausencia de su nombre en las papeletas, por mucho que se haya pasado las últimas semanas recorriendo el país entero, mitin tras mitin, intentando asociar su identidad a sus candidatos.
El presidente estadounidense lleva días asegurando que la derrota no afectará en lo más mínimo a su forma de gobernar y recurrirá sin pudor al veto ejecutivo para obstaculizar la ola de investigaciones que propulsará el nuevo Congreso, pero la realidad es que la noche demócrata ha sido una sucesión de victorias en estados donde el mandatario había ganado con comodidad las presidenciales de 2024.
Triunfos, además, enormemente significativos: los demócratas han ganado esta noche en su bastión de Texas por vez primera en casi 40 años merced a un voto latino que ha colocado a su primera gobernadora en el estado (también sin precedentes, a un gobernador en California en la figura de Xavier Becerra). Además, han amenazado su dominio en Florida y castigado en Carolina del Sur el legado de su aliado Lindsay Graham, al rechazar la candidatura de su hermana Darline. Han perdido las dos Carolinas, Kansas, Iowa y Ohio.
La ‘ola azul’ ha terminado de precipitarse sobre las 05.00 de esta madrugada: un cariacontecido presidente republicano de la Cámara de Representantes, el a partir de ahora saliente Mike Johnson, celebraba el legado de «uno de los Congresos más productivos de la historia de la institución».
Johnson ha esgrimido que la derrota republicana ha sido, en parte, fruto de la tradición. «En los últimos 90 años, solo en dos ocasiones un presidente en ejercicio ha logrado ganar o retener escaños para su partido durante ese primer ciclo de dos años, y existen muchas razones para ello. Es algo sumamente difícil de conseguir, y todo apunta a que, esta noche, la historia se mantendrá tal como ha sido hasta ahora», ha manifestado. Mientras tanto, la líder en la sombra del Partido Demócrata, Nancy Pelosi, ha anunciado a Hakeem Jeffries como nuevo líder de la cámara.
En realidad, la victoria demócrata se debe a la reactivación del electorado y el impulso de un progresismo que ha estimulado, por ejemplo, al voto joven clave en estados tan importantes como Ohio. Desde su primera candidatura al Senado en 2006, el flamante senador demócrata Sherrod Brown nunca había obtenido más del 64% del voto juvenil. Este año, el apoyo a Brown entre los votantes menores de 30 años se disparó al 70%, según la encuesta a pie de urna de NBC News.
Los demócratas comienzan desde ya su «iniciativa de cien días» para acorralar a Trump a base de investigaciones y, a pesar del veto de Trump, no desistirán en su impulso a proyectos de ley por difícil que parezca.
Ahora mismo hay cinco grupos de trabajo que abordan cuestiones como el coste de la vida, la atención médica, vivienda y alimentos, encabezados por una combinación de progresistas y centristas, y propuestas listas para revertir los recortes sanitarios impuestos por la «gran y hermosa ley» económica de Trump, que contempla exenciones fiscales y recortes de programas, incluidos nuevos requisitos laborales para los beneficiarios.
«Necesitamos bajar el precio de los alimentos y la gasolina», enumeró Jeffries a mediados de mes, durante la presentación de su «agenda de 100 días» para complicar las cosas a Trump. «Segundo, necesitamos que la atención médica sea asequible para todos los estadounidenses. Tercero, vamos a exigir responsabilidades a los delincuentes que han perpetrado actos de corrupción sin precedentes contra el pueblo estadounidense. Desde el primer día».
TRUMP SE DESAHOGA CON SUS MODERADOS Y PROMETE VETO, PERO CON DIÁLOGO
Trump, que se ha pasado la noche en la Casa Blanca viendo la debacle con asesores, familiares y miembros del Gabinete, se ha aferrado desde primera hora de votación a una consigna: la ausencia de su nombre en las papeletas ha sido determinante. Si él hubiera aparecido en ellas, los republicanos «habrían arrasado».
En su lugar, se ha desahogado ante Fox News con moderados como el el republicano Greg Abbott, a quien ha señalado como culpable de la catástrofe de Texas. Este final, ha alegado, es el resultado de haberse «convertido en un RINO», un republicano sólo de nombre (por sus siglas en inglés) en los «últimos seis meses de su trayectoria política».
No será esta, previsiblemente, la única valoración del estilo que lance el inquilino de la Casa Blanca en las próximas horas y días, pues en otra publicación ha adelantado que se va a «convertir en un analista político, tanto para bien como para mal, sobre las razones por las que estos candidatos han ganado y perdido» en las ‘midterms’.
Esta secuencia de mensajes, además, incluye críticas a la cadena conservadora Fox News, a la que ha atribuido «parte de responsabilidad en estas derrotas al dar espacio de forma constante y sistemática a la oposición ‘tontócrata’ (demócrata) y a peores».
Además, el dirigente republicano ha adelantado tanto en redes como en medios de comunicación su intención de hacer uso del veto presidencial ante el control demócrata del Congreso. «Tengo derecho a vetar cualquier cosa», ha declarado a Politico, antes de anotar que, de todos modos, prefiere «no pasar dos años sentado ahí vetándolo todo».
«Por eso, ya he hablado con ciertos líderes del Partido Demócrata. Y es probable que también encontremos muchos aliados entre los demócratas», ha planteado, argumentando que «ellos también quieren que se logren resultados».
«LA AYUDA ESTÁ EN CAMINO, CON O SIN TRUMP»
Por su parte el líder de la, hasta esta noche, minoría demócrata en el Senado de Estados Unidos, Chuck Schumer, ha prometido a los estadounidenses que la «ayuda está en camino» y que hará uso del control del Congreso para impulsar su agenda de proyectos de ley.
«La gente ha votado cambio y ahora los demócratas deben cumplir con su palabra. Y vamos a cumplir, con o sin el presidente», ha avisado el veterano senador neoyorquino».
El líder demócrata ha querido terminar con un mensaje para el Partido Republicano. «Espero que los republicanos aprendan la lección que no han visto hasta esta noche: escuchen al pueblo estadounidense».
Con información de EuropaPress.
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Demócratas arrasan en elecciones en EE.UU.:consiguen el Senado y el Congreso
Lograron victorias arrolladoras en bastiones republicanos por primera vez en generaciones, en un momento en que decenas de millones de votantes lanzaron una dura crítica al presidente Donald Trump.