La Nación se borra, la Provincia se apura y los legisladores oficialistas acompañan: detrás de la nueva ley no hay solución vial, hay abandono, negocios y peajes. Ayer el Senado entrerriano aprobó por mayoría el Régimen General de Concesiones de obras, infraestructuras y servicios públicos. El oficialismo lo presentó como una herramienta para dar seguridad jurídica y facilitar inversiones. Pero el problema no es solo la ley. El problema es el contexto en el que se sanciona: un gobierno nacional que se desentiende de obligaciones básicas y un gobierno provincial que, en lugar de defender a Entre Ríos, se apura a adaptarse a ese retiro.