Esta es la Décima entrega de los textos reunidos en la convocatoria literaria “Bien pudiera ser”. Como se recordará la misma fue organizada por Ana María González, a cargo de la Peña Literaria “Despilfarrando palabras” con sede en AGMER y Marga Presas, coordinadora del taller de Lectura y Escritura Creativa de ALQUIMISTAS 222, y auspiciada por la Dirección de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Municipalidad de Concepción del Uruguay.
Junto a los escritos de las mujeres que participaron, se apreciarán obras de artistas plásticas, que generosamente aceptaron esta invitación, aun cuando no estaba incluido este aspecto en el proyecto original. Si bien las obras adjuntas tienen una temática acorde con la convocatoria, se aclara que no son alusivas a los textos que acompañan, sino meramente ilustrativos. En los epígrafes se encuentran datos de las autoras, tanto literarias como pictóricas.
Décima entrega: ¡Mamá, la vieja de enfrente me dijo marimacho…!, texto de Emilia Herlax presas y cuadro de Hilda Bustos.
¡Mamá, la vieja de enfrente me dijo marimacho…!
Marimacho, me dijo. Y entré corriendo a contarle a mi mamá, en busca de defensa y refugio.
Marimacho, me dijo. Porque la pelota había caído (suavemente) sobre su vereda.
Marimacho me dijo. Yo tenía 10 años y recibí la primera mirada reprobadora sobre lo que debía y no debía hacer una niña.
Marimacho, me dijo. Por disfrutar mi infancia jugando en la calle con los gurises del barrio.
Marimacho, me dijo. Enojada y con el desprecio suficiente para que todavía tenga un lugar en mi memoria y para que durante mucho tiempo observe girar la pelota desde afuera.
Marimacho, me dijo. Con un tono condenatorio como si estuviera cometiendo el peor de los delitos.
¿Se imaginará esta señora lo que era esperar que los vecinos preguntaran si los mellis y la Emi podían salir a jugar, haciendo re calentar a la Marga y al Vasco porque tocaban el timbre a la hora de la siesta?
¿Se imaginará esta señora lo que era aguantar las ganas de tomar agua o de ir al baño por el riesgo de entrar a casa y que no me dejaran volver a salir?
Porque si fuese por nosotres, todavía el árbol y el canasto de la basura de la vereda de Esther (que nunca protestaba) funcionarían como arco y la Vero, después de gambetear a Enio, le tiraría un armonioso «ole» seguido de un adjetivo irreproducible.
Qué va a saber la vieja de todo esto si le importaba más juzgar conductas femeninas antes que la diversión inocente de unes pibes.
Qué me importa hoy lo que pensaba la vieja de enfrente si los recuerdos me confirman que en el barrio Santa Teresita se pasaban las mejores tardes jugando a la pelota, a la bolita y hasta un casamiento organizamos una vez, en el garage de lo de Hugo. Yo oficiaba de cura, -mujer y sacerdote-, Vero entraba, no muy conforme, por el caminito del auto y el que hacía de novio era el Fede, un vecinito con dientes de lata, que ofrecía las alianzas: los ganchos de los broches de ropa.
Qué pensará esta señora que supo conocer cómo sonaban los pelotazos en su portón, si supiera que hoy con 24 años, volví a disfrutar de los picaditos con mis amigues en La Plata.
Qué pensará la vieja de enfrente ahora que el fútbol femenino logró el más grande de los triunfos, como futbolistas y como mujeres: ser reconocidas profesionalmente… MARIMACHOS FÚTBOL CLUB.
Qué pensará, no sé. Pero hoy las pibas festejamos goles mucho más memorables que esos en que la pelota se clava en el ángulo… Golazos, ahora que sí nos ven
EMILIA HERLAX PRESAS
La Plata, Buenos Aires. – Estudiante de Lic. en Psicología UNLP – Uruguayense. Ex alumna de la Escuela Normal Mariano Moreno. – Ha integrado el proyecto de extensión universitaria «Palabras que abren puertas» Ciclos de lectura, escritura y conversación en la cárcel de mujeres Los Hornos, La Plata. – Trabaja como acompañante terapéutica en esa ciudad. – emi.herlax@gmail.com
HILDA BUSTOS
Concepción del Uruguay, Entre Ríos – Docente y Artista Plástica
