Por Juan Martín Garay. –
En Concepción del Uruguay el combustible volvió a aumentar. Otra vez. Y lo más grave es que ya dejó de ser noticia para convertirse en rutina.
Hoy la nafta súper supera los $2.070 en varias estaciones, la premium llega hasta $2.399 y el gasoil premium ya ronda los $2.509. Cambian los carteles, cambian los valores, pero siempre en la misma dirección: hacia arriba.
El aumento nuestro de cada día. Porque cada suba en el surtidor no queda ahí. Se traslada al transporte, a los alimentos, a los servicios y al comercio. Todo aumenta. Menos el ingreso de la gente. Aumentan los despidos y la desocupación también.
Podrán hablar de impuestos, mercado, la guerra y el precio del barril o costos logísticos. Explicar y fundamentar. Pero la realidad es simple: trabajar cuesta más, moverse cuesta más, vivir cuesta más. Todo sale más caro.
Lo más preocupante no es solo el aumento, sino que se haya naturalizado. Que subir precios sea normal y perder poder adquisitivo también.
La pregunta ya no es cuánto va a subir. La pregunta es: ¿hasta cuándo?
Juan Martín Garay
Abogado y Concejal
C. del Uruguay