El diputado nacional Guillermo Michel se pronunció en redes sociales sobre el acuerdo con el país del norte. Según explicó, para el mercado avícola, el acuerdo entre Estados Unidos y Argentina “es un simple acuerdo sanitario para que los productores avícolas estadounidenses puedan acceder a nuestro mercado con plazos, condiciones y concesiones difíciles de justificar”.
“ NO ES RECÍPROCO. Es decir, los productos avícolas argentinos no tendrán mercado adicional (ni mejores condiciones) en EE.UU.
SENASA debe aceptar los estándares norteamericanos que, en materia de control avícola, son muy bajos. Por ejemplo, EE.UU. no puede exportar esos productos a la Unión Europea ni a China.
Al ser, en materia avícola, un SIMPLE ACUERDO SANITARIO y no de libre comercio, no debe pasar necesariamente por el Congreso argentino y, por tanto, es estrictamente operativo de organismos públicos.
Esto va a generar un impacto directo en los productores entrerrianos por una cuestión del consumo de la pieza de pollo en cada país.
El mercado de EE.UU. consume del pollo, principalmente, alas y pechugas y eso hace que en su mercado interno estos cortes tengan un mayor precio. Pero el patamuslo es un producto de “segunda” en ese mercado y se exporta a un precio muy inferior.
Hoy, los productores de EE.UU. exportan el patamuslo a USD 800 x TN (por ejemplo, a Chile) y el costo para el productor argentino es de USD 1300 x TN. No es muy difícil imaginar qué va a ocurrir: el patamuslo de EE.UU., que para ellos es un producto secundario, va a inundar las góndolas argentinas. Además del pollo de Brasil que ya estamos importando, comenzaremos a importar pollo de EE.UU. en volúmenes que van a afectar la industria entrerriana y el trabajo local.
Argentina no adoptará ni mantendrá ninguna medida relacionada con la importación de aves vivas, genética avícola, productos avícolas y huevos y productos derivados del huevo que sea incompatible con el Código de Sanidad Animal Terrestre (TAHC) Capítulo 10.4 [Infección por Virus de la Gripe Aviar de Alta Patogenicidad (HPAI)], ni con ningún sucesor de éste. El Servicio Nacional de Salud y Calidad Agroalimentaria de Argentina (SENASA) alineará la definición de regulación de importación para aves de corral con la definición de TAHC de la WOAH para aves.
SENASA reducirá el alcance de la regionalización de Estados Unidos desde el nivel de país estadounidense hasta una zona de radio de 10 kilómetros (km) alrededor del brote para aves vivas, genética avícola, productos avícolas, y huevos y productos derivados de huevos, siempre que dicha regionalización siga las disposiciones definidas por el Capítulo 4.4 (Zonificación y Compartimentación del TAHC) de la WOAH, ni de ningún sucesor de la misma.
SENASA garantizará que cualquier restricción de importación impuesta a aves vivas de corral, genética avícola, productos avícolas o huevos y productos derivados de huevos en respuesta a brotes de HPAI esté limitada a la zona de 10 km en la que el brote fue confirmado desde la fecha de confirmación oficial por APHIS.
SENASA reconocerá al Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del USDA (APHIS) como la autoridad competente en salud animal para determinar si la zona mencionada de 10 km desde donde se detectó previamente un brote se considera libre de HPAI, según lo definido por el Artículo 10.4.6 del TAHC de la WOAH (Recuperación del estatus de libertad), Capítulo 10.4 (Infección por Virus de la Gripe Aviar de Alta Patogenicidad), y el Capítulo 4.4 (Zonificación y compartimentación), o cualquier sucesor del mismo, y por tanto es elegible para exportar aves vivas, genética avícola, productos avícolas, y huevos y productos derivados del huevo a Argentina.
Argentina no mantendrá ninguna restricción de HPAI después de la fecha de la determinación de libertad de APHIS”.
Frigerio destacó el acuerdo entre Argentina y Estados Unidos
A su vez, el ex director de Aduana salió al cruce con el gobernador provincial. En la red social X respondió a una publicación en la que Rogelio Frigerio había celebrado este Acuerdo.
“Siempre es positivo avanzar en integración comercial, cuando esa integración es efectivamente beneficiosa para ambas partes. Por eso, es indispensable analizar con rigor el contenido real de los acuerdos y no improvisar diagnósticos.
El acuerdo con EE.UU. no otorga acceso preferencial al pollo argentino (ni al de Entre Ríos): no hay cupos, no hay desgravación arancelaria ni trato diferencial para la carne aviar en el mercado estadounidense.
Por el contrario, sí habilita explícitamente el ingreso de carne aviar y productos avícolas de EE.UU. a la Argentina en el plazo de un año, reconociendo al FSIS del USDA como autoridad sanitaria y aceptando sus certificados como prueba suficiente.
Tampoco se observan beneficios concretos para el sector lácteo.
Y un dato clave para Entre Ríos: los cítricos dulces, para los cuales el mercado estadounidense podría ser estratégico, ni siquiera figuran en el acuerdo.
Antes de opinar superficialmente, hay que ser responsable, estudiar los acuerdos y medir impactos sectoriales y territoriales. Sin beneficios concretos para la provincia, hablar de “grandes oportunidades” es más una expresión de deseo que realidad”, concluyó el intercambio.
Fuente – APFDigital)