La cartera irregular de los bancos siguió creciendo en junio, antes de todo el descalabro de la política monetaria generado por los errores del equipo económico. La mayor dificultad está en afrontar los créditos personales y el pago de la tarjeta de crédito. Las empresas empezaron a mostrar dificultad en la cadena de pagos.
Las familias y las empresas con problemas para afrontar el pago de sus deudas volvieron a incrementarse en junio, todavía antes del descalabro en la política monetaria y cambiaria que generó los errores del equipo económico y que dispararon las tasas de intereses que incrementan exponencialmente el peso de las deudas.
En junio, la irregularidad global del sistema financiero creció a 2,9%, lo que representó un incremento de 11,5% respecto de mayo, y en el caso de las empresas se ubicó en 2,2% para las líneas de adelanto en cuenta corriente y de 0,7% en el caso de Documentos, que suele ser la de mejor cumplimiento.
Los problemas financieros de las empresas y familias se estima que se dispararon en julio y agosto, como efecto del incremento de las tasas de interés que siguió a la decisión del equipo económico de eliminar las Letras Fiscales de Liquidez que utilizaban las entidades financieras para administrar la liquidez en pesos del sistema.
Desde entonces, líneas como el descubierto en cuenta corriente que utilizan las empresas pasó de 36% de Tasa Nominal Anual a 90% de TNA y en las últimas jornadas incluso se conoció de varias entidades que suspendieron las líneas de crédito a pymes.
El mismo incremento de tasas se registró para las familias y préstamos personales en cuentas vinculadas al cobro del salario llegan a tener un Costo Financiero Total superior a 200%. Las tasas para financiar el saldo impago de las tarjetas de crédito están vinculadas a las de los préstamos personales, por lo que crecieron en la misma proporción.
La mayor parte de esa deuda está en los créditos personales, 1,089 billones de pesos, seguido por los impagos en tarjetas de crédito, por un monto de 901.122 millones de pesos.
Hace un año, a pesos constante, es decir, neutralizando el efecto de la inflación, esos créditos impagos acumulaban 270.596 millones de pesos los personales y 236.742 millones los vinculados a las tarjetas de crédito.
En el caso de las empresas, una de las opciones que empezaron a explorar es dolarizar las deudas en el sistema financiero, aprovechando la normativa más laxa del BCRA respecto de las líneas en divisas, antes sólo reservadas a empresas con facturación vinculada al comercio exterior.
Pero en el caso de las familias, no hay líneas en dólares a las que puedan acceder en el sistema financiero, por lo que el nivel de endeudamiento seguirá creciendo exponencialmente por efecto de la suba de las tasas de interés.
Este efecto también fue notorio en el crecimiento de la deuda del Tesoro nacional, que en las últimas licitaciones tuvo que reconocer un incremento de las tasas a niveles superiores a 4% mensual.
(fuente: https://www.eldestapeweb.com/)