El Producto Bruto Interno (PBI) de la Argentina crecerá 8,5% en 2021, según proyecciones de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), que «podría ser mayor si el programa fiscal asume un ritmo expansivo más intenso», aunque la continuidad del ciclo alcista para 2022 dependerá de un acuerdo con el Fondo Monetario internacional (FMI).
«Generar los consensos necesarios en torno a un acuerdo de reestructuración de esos pasivos constituye quizás uno de los desafíos más relevantes de la política económica», aseguró el informe de FIDE, que consideró «imprescindible» que ese acuerdo incluya «condiciones consistentes con los objetivos de crecimiento e inclusión social» y que, a su vez, permita «despejar las expectativas devaluatorias que enraízan el escenario macroeconómico».
Por otra parte, en base a las proyecciones presupuestarias, apuntaron que es esperable «que el gasto público continuará ejerciendo un rol expansivo sobre la demanda interna, con especial énfasis en la inversión» aunque el fortalecimiento esperado en el consumo «está sujeto a que se altere la dinámica de precios e ingresos verificada a lo largo de este año».
«La viabilidad de la hipótesis oficial del 33% de inflación para el año próximo depende, entre otras cosas, de la inercia que deje 2021. Nuestra proyección punta a punta a diciembre 2021 se mantiene en el entorno del 45%», detalló el informe.
«En el futuro cercano, la capacidad de la conducción económica para oxigenar el frente externo con el fin de despejar expectativas devaluatorias y arbitrar de manera más eficaz en la puja distributiva constituyen dos componentes centrales de la estrategia anti-inflacionaria», concluyó.
Fuente: Ámbito