El Presupuesto 2027 avanza en privatizaciones, prevé una suba de los impuestos a los combustibles que triplica a la inflación proyectada. En el proyecto oficial también hay algunos sugestivos olvidos.
Subsidios energéticos
Según el análisis que realizó Nicolás Taiariol, Consultor Senior en Energía, Oil & Gas, se profundiza un recorte drástico de transferencias a los servicios de energía eléctrica y gas natural. La caída en términos reales (descontando el efecto de la inflación) sería superior al 70% en partidas de subsidios directos a la demanda.
Impuesto a los combustibles
El Presupuesto 2027 estima una recaudación tributaria total de todos los ítems de $ 203,7 billones (14,8% del PBI), que representa un crecimiento nominal de 27,9% interanual. Lo llamativo es que el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), que en los últimos días fue tema de debate ya que el gobierno de Milei no destina los fondos a obras viales, tendrá un crecimiento en la recaudación de 59,3%. Teniendo en cuenta la inflación estimada por el gobierno para el año que viene de 18%, “es casi el triple de la inflación y responde a la regularización de las sumas fijas congeladas en ejercicios anteriores”, explicó Taiariol. Se suma también el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC).El consultor agrega que el proyecto “contempla la utilización de partidas de los impuestos a los combustibles (más de $113.000 millones proyectados para el ejercicio) en operaciones de colocación y gestión de activos financieros, relegando la ejecución directa del Tesoro Nacional a obras de envergadura preseleccionadas”.Como el ICL y el IDC impactan directo en el precio de la nafta y el gasoil, la actualización impositiva de casi un 60% interanual implica también un aumento de la presión sobre los precios en los surtidores para el año que viene, factor que se suma al aumento del precio internacional del barril provocado por los conflictos geopolíticos. “La participación de estos impuestos en el precio final de la nafta y el gasoil pasa de niveles históricos del 7% a superar el 20% (a precios de hoy), trasladando presión tributaria directa al consumidor”, subraya el consultor.
Los supuestos olvidos
En las casi 3.500 páginas del proyecto de Presupuesto 2027 hay algunas suspicacias libertarias, como el olvido de incorporar el costo fiscal implícito asociado al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). Se omite detallar el gasto tributario derivado de las exenciones de derechos de exportación, IVA y Ganancias para proyectos energéticos, una suma que, según el consultor, se ubica entre 2.900 y 3.200 millones de dólares anuales en la etapa de maduración de las inversiones.Además, la construcción del reactor modular Carem-25, uno de los proyectos emblemáticos del sector nuclear, no cuenta con plazos específicos ni partidas de aceleración financiera, prolongando de esta manera el tiempo de la puesta en marcha. Tampoco se contemplan asignaciones claras para terminar las centrales hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic en Santa Cruz.
Las privatizaciones
En rigor, el proyecto apunta a dos centrales térmicas: Guillermo Brown, ubicada en Bahía Blanca, y Vuelta de Obligado, en la provincia de Santa Fe, que fueron inauguradas en 2014 y 2015 respectivamente. Entre ambas suman 1.420 MW de potencia.El artículo 65 del proyecto de Presupuesto 2027 habilita a ceder la parte de los fideicomisos de las centrales térmicas que están en manos del Estado Nacional a las propias usinas. El apartado dice que “será de aplicación para la transferencia, bajo cualquier modalidad, del patrimonio del fideicomiso Central Termoeléctrica Guillermo Brown y del fideicomiso Central Vuelta de Obligado en favor de las Sociedades Generadoras y Fideicomisarias de dichos fideicomisos, es decir, en favor de Termoeléctrica Guillermo Brown S.A. y Central Vuelta de Obligado S.A., respectivamente”.
(fuente: https://www.eldestapeweb.com/)