Esta realidad no es aislada: es consecuencia directa de las políticas nacionales que asfixian la producción, encarecen los costos y deprimen el consumo. El Gobierno Provincial, lejos de ponerse al frente para defender a los entrerrianos, ha optado por una actitud pasiva frente a un problema que requiere urgencia y decisión.
Es imprescindible que Nación y Provincia actúen de manera coordinada para proteger el empleo, garantizar el cumplimiento de los derechos laborales y sostener a una industria que es estratégica para Entre Ríos y para el país. No podemos permitir que nuestras familias sigan pagando el precio de estas políticas equivocadas».