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Luto en el fútbol del mundo, de cuando falleció Pelé

Por Alfredo Guillermo Bevacqua   –     

Contó una de sus hijas que Pelé se alegró al saber que la Argentina se había clasificado finalista del Mundial de Qatar el martes 13 de diciembre de 2022. Desde el 29 de noviembre estaba internado en el Hospital Albert Einstein, de San Pablo. El cáncer, contra el que luchaba desde un año atrás se había agravado. El desenlace fatal se produjo ayer. Lo informaron sus hijos a través de una foto, en la que todos toman su mano yacente, para decirle “¡Gracias!”.

Nos retrotraemos todas las décadas posibles, hasta encontrarnos de pantalones cortos, esperando un jueves de octubre por la tarde, la llegada de “El Gráfico”, que en ese entonces aparecía los miércoles.

No recordamos la tapa, que siempre era un retrato, estático, con la que se ganaba el tífuto de primera figura del deporte. Mas que una foto era una definición anhelada por todo deportista. Breve. Contundente. No recordamos quien era el elegido; pero si la nota de la primera página, casi un editorial, que firmaba Dante Panzeri.

Eran los tiempos en que el interior veía el fútbol grande de Buenos Aires solo en los noticieros de “Sucesos Argentinos”, antes de la película principal que ofrecían los cines. Por eso a Pelé lo vimos muy poco.

Ese número de “El Gráfico” comentaba el partido amistoso que habían jugado Racing y el Santos de Pelé, el 28 de setiembre de 1959, en cancha de Huracán y que ganaron los brasileños por 4 a 2. Casi 50.000 vieron ese partido. Algunos dijeron que fue el “partido perfecto”, otros “el mejor de la historia”.

Seguidamente, reproducimos la nota firmada por Dante Panzeri, un crítico auténtico porque sabía decir y escribir, y porque sabía sobre lo que decía y escribía.

En fútbol todo es posible. Firmado: Pelé.

Organiza. Realiza. Premedita. Improvisa. Inicia. Concreta. Dribbla. Economiza. Shotea. Cabecea. Ataca. Defiende. Pivotea. Obstruye. Habilidoso. Inteligente. Talentoso. Joven (21 años). Futbolísticamente maduro (“ve” donde pocos ven, tiene “panorama” de lo que pasa donde él no está). Veloz como un sprinter. Pausado como un estratega. Astuto. Recio donde hay que ser recio. Prestidigitador con la pelota. Sutil y malabarista. Duro y chocador cuando hace falta. Estrella excluyente en cualquier equipo que integre, sea el Santos o la selección brasileña. Pero al mismo tiempo generoso para brindarse como peón. Podría jugar muy bien como eje que haga girar a otros. Prefiere hacerlo mejor: es eje y satélite. Las vedettes que como él producen el fútbol de cuando en cuando son blandas; él es vedette siendo duro, yendo “a las brasas” del área, buscando volver a donde encontró rudezas. Soportándolas. Y devolviéndolas también. Porque juega CON GANAS. LO SIENTE.
Todo eso lo reúne Pelé, además de dos piernas y una cabeza diestras y maduras. Hábiles y talentosas. Sincronizadas. Concepción y ejecución. Todo eso es posible para Ple Pelé.
Todo eso es Pelé, el seguramente más extraordinario y completo futbolista del mundo en estos momentos.
Buenos Aires gustó de la delicia de un fútbol así, de un futbolista así de excepcional, la noche del jueves 28 en cancha de Huracán.
Más fácil que decir qué es Pelé, resultó determinar qué le falta a Pelé. Ser blanco, puesto que es negro. De haber sido blanco sólo le faltaría ser negro.
Futbolísticamente lo tiene todo. Lo puede todo.
Pelé en una cancha de fútbol es fútbol hecho placer. Placer de genialidades, que todas son posibles en Pelé, el sin metáfora fenómeno Pelé. La existencia de Edson Arantes do Nascimento en el fútbol es un fenómeno en el capricho de la creación humana para el fútbol. Los hay pocos en el medio siglo del fútbol organizado. Poquísimos: Orth, en Europa Central; Matthews, en las islas británicas. Pedernera, en América del Sur… Pelé para todo el mundo en la actualidad.

Dante Panzeri, El Gráfico, 4 de octubre de 1961.

 

Ayer, Pelé murió. En San Pablo  Tenía 82 años.-

 

 

Síntesis del partido

Se jugó en Huracán y Rácing formó con Negri; Anido y Mesías; Blanco, Peano y Sacchi;; Corbatta, Pizzuti, Mansilla, Rubén Sosa y Belén.

Santos alineó a Laercio; Mauro y Gaspar Dalmao;  Getulio, Zito y Calvet; Dorval, Mengalvio, Bé (reemplazante de Coutinho), Pelé y Tite. Director técnico: Lula.

Goles: 4´ Pizutti (R); 22´Bebé (S); 27´Pelé (S); 32´Pizutti (R) 38´Dorval (S) y 90´ Pelé (S).

 

Comentó Dante Panzeri en El Gráfico: «Rácing jugó un gran partido, el mejor que le vimos nunca. Santos fue superior, pero sin aplastar. Los dos tuvieron la misma participación en la fiesta. Nadie defendió. Todos atacaron. Por eso el fútbol jugado se hizo ágil, sorpensivo, contundente, incluso en el resultado. Ninguno de los dos especuló con el resultado. Los dos querían ganar y sobre el mismo partido, a favor de esa intención, se improvisó un juego fresco, espontáneo, ofensivo. Con un Pelé que nunca, como en ese amistoso contra Rácing, nos llenó tanto los ojos. Como solo los fenómenos, en cualquier actividad, son capaces de hacer».

Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 30/12/2022