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La IA cambia el trabajo y obliga a Recursos Humanos a reinventarse: «Hay fatiga en los equipos»

La inteligencia artificial trae optimización en las tareas y ahorro de tiempo, pero también fatiga en los equipos que deben adaptarse. Google capacita a directores de recursos humanos para que comprendan el fenómeno

La inteligencia artificial llegó a las empresas para automatizar tareas, acelerar procesos y liberar a los trabajadores de actividades repetitivas. Sin embargo, trae también una paradoja: la misma tecnología que promete liberar a los equipos puede también fatigarlos o estresarlos. Google advirtió que, por esta razón, Recursos Humanos ya no puede quedar al margen de las decisiones tecnológicas.

«Nunca antes en la historia un director de Recursos Humanos debía interesarse en la parte tecnológica. Eso era algo de IT. Ahora estamos hablando de que el director de Recursos Humanos ya entiende cómo impacta el proceso y cómo puede transformar el trabajo de la empresa», sostuvo el presidente de Google Cloud en Latinoamérica, Eduardo López, durante el Google Cloud Summit 2026.

La inteligencia artificial irrumpió en las oficinas, las fábricas, las redacciones e incluso en los hogares. Avanza a una velocidad inédita, con actualizaciones y versiones que pueden cambiar en menos de un mes.

En este escenario, los equipos tienen el desafío de aprender la herramienta mientras la implementan en sus trabajos y también mientras esta cambia.

La gerenta general de Google Cloud Argentina, Natalia Scaliter, reconoció en diálogo con BAE Negocios que existe fatiga entre los equipos que atraviesan esta transformación.

«Sí, sí. Hay fatiga en los equipos», sostuvo.

La ejecutiva no se excluyó de ese fenómeno y admitió que ella misma experimenta cierta sensación de vértigo al ver todo lo nuevo que llega.

«A veces me hiperventilo cuando veo toda la información que tengo que entender. Es mucha información, es la tecnología que está evolucionando».

Natalia Scaliter y Eduardo López, en el Google Cloud Summit 2026.
Natalia Scaliter y Eduardo López, en el Google Cloud Summit 2026.

Una transformación más humana que tecnológica

La IA puede ahorrar horas de trabajo y la adopción es inevitable, porque el costo-beneficio de incorporarla es positivo para las empresas, pero no significa que no demande tiempo, capacitación y capacidad de adaptación.

El problema se vuelve todavía más complejo porque los trabajadores no necesariamente aprenden una herramienta para utilizarla durante años. La tecnología puede cambiar durante el mismo proyecto en el que está siendo implementada.

Scaliter contó una situación que muestra hasta qué punto se aceleró el proceso: «Nosotros empezamos un proyecto con una versión de Gemini y terminamos con otra y pasaron solo dos meses. Es la primera vez que tenemos una tecnología en constante evolución, incluso mientras la implementamos».

Si la IA modifica la manera en que trabajan las personas, la transformación deja de ser exclusivamente tecnológica para ser social. Recursos Humanos no puede quedarse afuera. Ahora, deben mirar la tecnología con lupa y entender qué sensaciones deja en los trabajadores.

Eduardo López contó que la compañía está realizando workshops con directores de Recursos Humanos y los destacó como un indicador de «una tendencia donde las áreas quieren aprender a cómo usar la tecnología y cómo impacta en el negocio.» 

«Las empresas van a necesitar flexibilidad porque no sabemos qué va a venir», agregó Scaliter y marcó que una de las claves para atravesar este proceso será desarrollar un «mindset plástico»: una capacidad de adaptación permanente frente a una tecnología cuyo desarrollo todavía resulta difícil de anticipar.

¿La IA impulsa despidos?

La transformación también reabre la pregunta sobre qué impacto tendrá la inteligencia artificial sobre los puestos de trabajo.

López rechazó la idea de que implique una ola de despidos. Para él, el objetivo es «hacer crecer el negocio» y que la tecnología funcione como un multiplicador de trabajadores.

«Mi pensamiento no es reducir personas, sino que crezca el negocio, que el año que viene sean el doble y tener más equipo. Ese es el cambio organizacional».

Para que este efecto multiplicador ocurra, sostuvo que las empresas tienen que tener bien en claro los pasos a seguir: definir qué tareas pueden automatizar, qué nuevas funciones pueden surgir y qué herramientas necesitan los trabajadores para ocuparlas.

Y allí Recursos Humanos vuelve a ocupar un lugar central. Además de contratar, capacitar o retener talento, tienen que entender la tecnología, anticipar cómo va a cambiar el trabajo y acompañar a las personas mientras la inteligencia artificial cambia las reglas del juego.

(fuente: https://www.baenegocios.com/)