por Rodolfo Oscar Negri –
Un viejo refrán, muy utilizado en nuestros tiempos. ¿Qué significa?
En realidad existen dos variantes. Una de esas expresiones es ‘No dejar títere con cabeza’, la otra es ‘Dejar títere sin cabeza’; ambas , se utilizan cuando queremos referirnos que alguien (física o verbalmente) en un momento de furia o enfado ha arrasado con todo lo que se ha encontrado, ya sea ocasionando destrozos o porque ha insultado, vejado, amenazado o puesto en su lugar a otra persona.
Evidentemente, no hace falta hacerlo de modo que implique violencia física y en más de una ocasión se realiza haciendo una buena diatriba en la que se injuria contra alguien o algo.
También se aplica al criticar con saña e –incluso- también se entiende en referencia a alguien capaz de muchas conquistas amorosas.
En el origen está una escena de «Don Quijote de la Mancha» escrito por don Miguel de Cervantes Saavedra.
Mientras ve una representación teatral con títeres, Don Quijote –en medio de una alucinación- pasa de espectador a actor y decide defender a la protagonista -una princesa de madera y trapo- descabezando con su espada a todos los otros muñecos.
Que me cuente el lector de La Ciudad, si más de una vez no tentado de emular al caballero de la triste figura; sobre todo cuando es testigo de cuestiones que tienen que ver con el abuso, la injusticia o aprovechamiento de los poderosos.
