Con el salario pulverizado y la incertidumbre en ascenso, los trabajadores se ven empujados a aceptar dobles jornadas mientras los despidos marcan récords. Así, el ajuste del gobierno libertario se siente en los bolsillos: ni el empleo garantiza estabilidad ni el salario asegura poder llegar a fin de mes.
Mientras el gobierno de Javier Milei se enfrenta a una creciente inestabilidad cambiaria resultado de sus propias decisiones, en el día a día, las y los trabajadores sufren el golpe de dos de las caras más duras de la crisis: despidos injustificados en récord y el boom de la doble jornada. En concreto, mientras más de 200.000 personas que tienen trabajo buscan una segunda fuente de ingresos para intentar llegar a fin de mes, el porcentaje de despidos sin causa tocó máximos para el último año y medio.
De esta manera, la combinación de inflación persistente, deterioro social y volatilidad financiera, configuran un escenario macroeconómico de alta fragilidad que agrava la situación de las ya deterioradas economías domésticas. Un ejemplo claro es lo que sucede con el consumo masivo: las compras de bienes no durables (alimentos, medicamentos) se ubicaron en el inicio del segundo semestre del año en el nivel más bajo desde 2016. Por otro lado, en julio de 2025 el consumo de bienes durables (vehículos, inmuebles, electrónicos) -el caballito de batalla de consumo de La Libertad Avanza- si bien sigue en niveles altos perdió dinamismo y, por el contrario, muestra cierto estancamiento.
A todo esto se suma la incertidumbre electoral, que mantiene latentes los temores de una eventual devaluación pos o incluso preelectoral, alimentando la expectativa de los mercados y aumentando la incertidumbre de las familias que ven aún más condicionado su presente y futuro.
Crisis laboral: despido sin causa y precarización
La economía comenzó el décimo mes del año con amenaza de recesión, mientras se agrava la crisis del mercado laboral con menos empleo, más precariedad y caída de los ingresos, y pierde dinamismo el crédito que podría empeorar al golpeado mercado interno. En relación, la contracción económica y pulverización salarial son muestras de la crisis en curso y se expresan en una realidad concreta: el shock económico no solo afectó a los sectores bajos, sino que afectó en gran medida las condiciones de vida de los sectores de nivel socioeconómico medio.
De esa manera, “ante el deterioro salarial sostenido (los salarios privados y públicos del sector registrado continúan por debajo de noviembre de 2023), la tasa que más creció interanual es la de ocupados demandantes es decir, aquellas personas que trabajan pero que, de todas formas, buscan trabajar más debido a que el salario ya no alcanza y tienen que buscar más para complementar ingresos”, señaló un informe del Instituto Argentina Grande (IAG).
“La terminación de la relación laboral asociada a los despidos sin causa representó el 16% del total de las separaciones en julio de 2025, valor superior al 14% del mes previo y al 13% registrado un año antes”, advirtió un documento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA CONICET). El guarismo actual es, además, el más elevado del último año.
Entre los sectores productivos, lo que más preocupa es la pérdida de empleo de la Industria desde septiembre de 2023. A partir de dicho mes, se perdieron casi 40,4 mil puestos en el sector, de los cuales 8,1 mil corresponden a lo que va de 2025 y 1,7 mil al último mes. El empleo en este sector registró variaciones negativas en casi todos los meses del último año.
Un aspecto no menor de la coyuntura actual tiene que ver con la fuerte caída en la tasa de empleo de jefes y jefas de hogar, lo que agrava el panorama en tanto suelen ser los principales proveedores de ingresos en las familias. El indicador se contrajo 1,3 puntos entre el segundo trimestre del 2025 y el mismo periodo del 2024, y 1,1 puntos si se compara contra 2023.
“Estos datos evidencian un deterioro estructural del tejido social y de la seguridad alimentaria, que se sostiene en niveles críticos y compromete de manera directa la salud de la población”, cerró el centro económico y alertó por la grave situación de las familias argentinas.
(fuente: https://www.eldestapeweb.com/)