En 1932, un grupo de ciudadanos comandados por Eduardo, Roberto y Mario Kennedy toman la ciudad de La Paz en defensa de la democracia, contra el gobierno de facto que había derrocado el 6 de septiembre de 1930 a Hipólito Yrigoyen.
Los hermanos Kennedy son medianos productores rurales identificados con ideas republicanas. Se sienten parte de nuestra historia regional en la que se destacan los caudillos Pancho Ramírez, Urquiza y Ricardo López Jordán y se rebelan contra el quiebre del orden constitucional de 1930.
Cabe destacar que el levantamiento del 3 de enero de 1932 deja al desnudo el pacto entre dirigentes radicales y conservadores en la provincia de Entre Ríos. Los adversarios políticos de los Kennedy no le perdonan tamaña empresa y utilizan todos los medios a su alcance para estigmatizarlos como locos, revoltosos o delincuentes.
El movimiento rebelde tiene como objetivo forzar la retirada del gobierno encabezado por el militar José Félix Uriburu que desde sus primeras medidas demuestra con creces su carácter autoritario y antipopular.
El movimiento cobra carácter nacional y entre los complotados están el general Toranzo, el doctor Ábalos, (ex ministro de Yrigoyen), los tenientes coroneles Gregorio Pomar y Roberto Bosch, y el doctor Erro.
La rebelión iniciada en Concordia, la jugada más importante, fracasa. Los hermanos Kennedy ignorando tal acontecer cumplen su parte sublevando la ciudad de La Paz desde la madrugada del domingo 3 de enero. Son alrededor de 100 hombres los que están confabulados inicialmente en la revolución.
El asalto a la comisaría local (defendida por 25 hombres) es finalmente realizado por sólo seis hombres, entre ellos los tres hermanos Kennedy, que a punta de revólver y máuser vencen una dura resistencia. Allí mueren el comisario de turno y tres agentes de la policía provincial.
(fuente: Archivo General de Entre Ríos – Secretaría de Turismo y Cultura)
Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 4/1/19