El fenómeno de El Niño se fortalece y condicionará el clima de los próximos meses. Para la primavera se esperan lluvias por encima de lo habitual en varias regiones del país, mientras crece la atención sobre el Litoral de cara al verano 2026-2027. Qué puede pasar con las temperaturas.
Argentina comienza a transitar una primavera marcada por la presencia de El Niño, un fenómeno que se encuentra en proceso de fortalecimiento y que podría tener una influencia importante sobre las lluvias durante los próximos meses, particularmente en el Litoral.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) publicó su pronóstico climático para septiembre, octubre y noviembre de 2026, que muestra un escenario con precipitaciones superiores a las habituales en distintas zonas del territorio y temperaturas por debajo de los valores normales en buena parte del centro del país.
El panorama adquiere especial importancia de cara al verano. El Niño se está fortaleciendo y los modelos internacionales indican que permanecerá activo durante el verano argentino 2026-2027. La Noaa estimó en agosto una probabilidad superior al 90 por ciento de que el evento alcance una intensidad muy fuerte durante los próximos meses.
Cómo será la primavera 2026
Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, las mayores probabilidades de lluvias superiores a las normales aparecen en el norte del Litoral y el oeste de Cuyo. La misma tendencia se observa en La Pampa, el sudoeste de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia.
En el sur del Litoral, Córdoba, San Luis y gran parte de Buenos Aires, las precipitaciones tienen mayor probabilidad de ubicarse entre valores normales y superiores a los habituales.
En cambio, sectores del NOA, Tierra del Fuego y el sudoeste de Santa Cruz presentan una tendencia hacia lluvias normales o inferiores a las normales. Esto significa que la influencia de El Niño no será igual en todo el territorio argentino.
En cuanto a las temperaturas, el escenario tampoco anticipa una primavera uniformemente calurosa. El SMN prevé valores normales o levemente superiores en el norte del país, mientras que Cuyo, La Pampa, Buenos Aires, Córdoba, el sudoeste de Santa Fe y el centro-norte de la Patagonia presentan mayores probabilidades de registrar temperaturas medias inferiores a las habituales.
Esto no significa que no puedan producirse jornadas de calor intenso. Los pronósticos trimestrales describen tendencias promedio y no permiten determinar la temperatura de días particulares ni descartar irrupciones de aire frío o episodios de temperaturas elevadas.
El Niño será protagonista
El principal factor que habrá que seguir durante los próximos meses será El Niño-Oscilación del Sur (ENOS).
El SMN confirmó que las condiciones son compatibles con una fase cálida y advirtió que, en Argentina, El Niño aumenta particularmente la probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal en el Litoral, además de favorecer episodios de lluvias intensas.
Las últimas proyecciones internacionales profundizan esa señal. El Centro de Predicción Climática de la NOAA informó que El Niño se está fortaleciendo y estimó una probabilidad superior al 90 por ciento de que se convierta en un evento muy fuerte durante los próximos meses.
Incluso, para el trimestre octubre-diciembre, el organismo estadounidense calculó un 69 por ciento de probabilidad de que alcance una magnitud excepcional dentro de los registros utilizados desde 1950. Sin embargo, una mayor intensidad de El Niño no implica automáticamente impactos extremos en todas las regiones.
Qué puede pasar durante el verano 2026-2027
A diferencia de la primavera, todavía es temprano para establecer con precisión cómo serán las temperaturas y precipitaciones de diciembre, enero y febrero en cada región argentina.
Sin embargo, existe una señal importante: los modelos indican que El Niño continuará activo durante todo el verano austral. Las probabilidades oficiales de la NOAA publicadas en agosto mantienen al fenómeno como el escenario dominante durante diciembre, enero y febrero.
Para Argentina, esto obliga a prestar especial atención al Litoral. El propio SMN recordó que durante las fases cálidas del ENOS aumenta en esa región la probabilidad de precipitaciones superiores a las normales y de episodios con lluvias intensas, tormentas severas, granizo, ráfagas y acumulados importantes en períodos cortos.
Entre Ríos, Corrientes y otras provincias del noreste estarán, por lo tanto, entre las zonas a seguir especialmente durante la primavera y el verano.
De hecho, autoridades nacionales y provinciales ya comenzaron a trabajar en el Plan Nacional de Coordinación Federal ENOS 2026-2027. En agosto, el SMN participó en Paraná de un encuentro destinado a fortalecer la preparación ante los posibles impactos hidrometeorológicos asociados al fenómeno.
¿Será un verano más caluroso?
La presencia de El Niño no permite concluir, por sí sola, que todo el país tendrá un verano más caluroso que lo habitual.
El fenómeno modifica principalmente los patrones de circulación atmosférica y precipitaciones, y sus efectos varían considerablemente según la región. A esto se suma la tendencia de largo plazo asociada al calentamiento global.
Por eso, todavía habrá que esperar los próximos pronósticos trimestrales del SMN para conocer con mayor precisión si diciembre, enero y febrero tendrán temperaturas superiores, normales o inferiores al promedio en cada zona.
Lo que sí aparece con mayor claridad a comienzos de septiembre es un escenario climático diferente al de los últimos meses: Argentina entra en la primavera con El Niño instalado y fortaleciéndose, y con perspectivas de que su influencia se prolongue durante todo el verano 2026-2027. Para el Litoral, esa evolución podría traducirse en una temporada considerablemente más húmeda y con mayor riesgo de eventos de lluvias intensas.
(fuente: https://www.aimdigital.com.ar/)