Según el último informe de coyuntura de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), la provincia mantiene el empleo industrial por encima de los niveles de 2022 y exhibe señales de crecimiento en actividades estratégicas, pese a la retracción registrada a nivel nacional. En abril contabilizó 30.621 trabajadores en la industria, mientras que la demanda eléctrica del sector, la molienda de soja y la faena porcina mostraron mejoras.
En un escenario marcado por las dificultades que atraviesa la actividad productiva, Entre Ríos muestra una evolución del empleo industrial diferente a la registrada en el conjunto del país, aunque no permanece ajena a la caída interanual.
De acuerdo con el relevamiento de la UIER, en abril de 2026 la provincia contabilizó 30.621 trabajadores industriales, lo que representó una disminución del 1,6 por ciento respecto del mismo mes del año pasado.
Sin embargo, al ampliar la comparación, el comportamiento entrerriano muestra una diferencia. Tomando enero de 2022 como base 100, el índice de empleo industrial de Entre Ríos continúa por encima de aquel nivel, mientras que el indicador nacional se ubica por debajo.
El dato se produce en medio de una retracción del empleo asalariado privado formal en Argentina. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, la serie desestacionalizada del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), relevada por la Secretaría de Trabajo, registró una reducción de 241.176 trabajadores.
El gobernador Rogelio Frigerio vinculó los resultados provinciales con las políticas destinadas al sector productivo.
“Estamos viendo resultados concretos de una política que desde el primer día tuvo como prioridad acompañar al que produce, al que invierte y al que genera trabajo. Todavía tenemos muchísimo por hacer, pero Entre Ríos está demostrando que puede diferenciarse y sostener su entramado productivo incluso en contextos difíciles”, afirmó.
Señales positivas en la actividad industrial
Más allá del empleo, el informe de la Uier muestra una mejora en algunos indicadores vinculados con el nivel de actividad.
En junio, la demanda de energía eléctrica industrial aumentó 8,1 por ciento interanual y acumuló una suba del 2,6 por ciento durante los primeros meses de 2026.
El consumo energético de la industria constituye uno de los indicadores utilizados para seguir la evolución de la producción y, en este caso, su crecimiento refleja una mayor actividad en determinados segmentos del entramado industrial entrerriano.
Fuerte crecimiento de la molienda de soja
También hubo resultados positivos en actividades estrechamente vinculadas con el perfil agroindustrial de Entre Ríos.
La molienda de soja aumentó 24,5 por ciento interanual durante junio y acumuló una expansión del 3,4 por ciento en lo que va de 2026.
El comportamiento adquiere relevancia por el peso que tiene la agroindustria dentro de la estructura productiva provincial y por su capacidad para movilizar otras actividades vinculadas con el transporte, los servicios y las cadenas de agregado de valor.
La faena porcina creció más de 19 por ciento
Otro de los sectores que mostró una evolución favorable fue el porcino. Durante junio, la faena aumentó 19,1 por ciento respecto del mismo mes de 2025.
En el acumulado del año, el crecimiento alcanzó el 10,8 por ciento, prolongando la expansión que viene mostrando esta actividad durante los últimos años.
De esta manera, los datos de la Uier presentan un escenario con matices: mientras el empleo industrial provincial cayó 1,6 por ciento interanual, todavía permanece por encima de los niveles de comienzos de 2022 y algunos sectores productivos exhiben incrementos importantes en sus niveles de actividad.
“Estos datos nos muestran que hay sectores que están respondiendo, que están invirtiendo y que están generando actividad. Nuestra responsabilidad es seguir generando las condiciones para que quienes producen en Entre Ríos puedan crecer, incorporar trabajadores y agregar valor en nuestra provincia”, sostuvo Frigerio.
(fuente: https://www.aimdigital.com.ar/)