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Puertos: Sturzenegger se fue a pique con la desregulación

Tras el segundo día de protesta que paralizó todos los puertos del país, el ministro dio marcha atrás con el proyecto que afectaba la actividad de los controladores del ingreso de buques. Pérdidas millonarias por una decisión oficial que hasta puso en jaque una obra clave de Vaca Muerta.

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, debió dar marcha atrás con el decreto de desregulación de la labor de guía que realizan los prácticos, técnicos y encargados de facilitar y ordenar el ingreso de los buques a puertos. El gobierno acordó con los representantes de los prácticos abrir una mesa de negociación de las nuevas condiciones para la actividad en los puertos, pero de la cual quedaría al margen el “coloso” Sturzenegger, como lo apoda el presidente.

La torpe gestión del ministro de desmantelamiento del Estado quedó en la mira de todo el mundo portuario, desde técnicos a grandes empresdarios cerealeros y petroleros. En los encuentros que se desarrollaron a última hora de la tarde se consensuó en que la propuesta del desmantelamiento de los controles de la actividad portuaria carecía de toda racionalidad, pecando además de un desconocimiento absoluto de las tareas.

“El objetivo planteado por Sturzenegger era permitir que los barcos que vienen habitualmente a los puertos argentinos se manejaran sin prácticos, algo imposible por las dificultades de navegación que tienen el Río de la Plata, el Paraná, los movimientos que hay que hacer para no encallar… ¿Quién se iba a arriesgar a ingresar en esas condiciones?“, comentó uno de los técnicos que participò de las conversaciones que destrabaron el conflicto.

La medida de Sturzenegger no sólo había provocado la reacción de los trabajadores. que paralizaron la actividad en todos los puertos del país desde el lunes, sino que en los hechos “cerró la grieta” entre empleados y empresas afectadas. Las críticas a la medida llovieron desde todos los sectores.

Anoche hubo reuniones en el domicilio particular de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, cuya participaciòn fue destacada por el presidente de la Cámara de Practicaje y Pilotaje, como la pieza clave del gobierno para encontrar una salida.

Se acordó formar una mesa de trabajo pero las condiciones no son las que transmitieron voceros del Ejecutivo, ya que el decreto de desregulación no sólo será suspendido en su aplicación sino que se lo da por definitivamente anulado. Sturzenegger tampoco participará de las futuras conversaciones y la supuesta contrapartida de una reducción del 20 por ciento en las tarifas de las tareas de asistencia a buques “no es real, es un ofrecimiento simbólico, casi como las ofertas que hacen en los supermercados”, ironizó una fuente muy cercana a estas conversaciones.

Sturzenegger se retiró junto a su decreto. Entre los prácticos, anoche había clima de festejo.

Batalla con varios heridos

Luego de casi 48 horas de medidas de fuerza que el Gobierno de Javier Milei amenazaba con multar, no sólo los empleados resistieron la medida, sino que las mismas empresas tildaron al ministro de improvisado por lo inconsulto del cambio y hasta adviertieron que su decisión les estaba generando pérdidas millonarias.

Es que la actividad restringida, en sólo un día, les hizo perder el equivalente a un año de sueldos de los prácticos. En paralelo, la decisión del ministro Desregulador también puso en alerta al sector energético, porque el parate en los puertos de Bahía Blanca trabó el avance de una obra clave para Vaca Muerta y complica la distribución de combustibles.

El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera Argentina (Ciara), Gustavo Idígoras, declaró en este marco que “cada demora de barco es un taxi que va cobrando entre 50 y 100 mil dólares por día” y advirtió que “Argentina puede entrar en una lista de país sucio, un país inseguro a la hora de cumplir con sus contratos de exportación”. Ciara reúne a las empresas agroexportadoras y 3000 barcos de los que ingresan por los puertos son de ellos. Por eso, fuentes de la entidad precisan que lo que no pueden ganar con los puertos inactivos en sólo un día, equivale a lo que invierten en sueldos de los prácticos en un año entero.

En este marco, el vocero del presidente Javier Milei, Adrian Ravier, habló del tema en su conferencia de los días martes y amenazó con sancionar a los que paran. “¿Va a tener esto sanciones? Seguramente. Se está… es algo que está ocurriendo en este momento. No tengo detalles ahora sobre las sanciones que van a ocurrir, pero sin duda es algo que va a ocurrir”, afirmó de manera poco clara el portavoz.

Qué decía el decreto

La nueva normativa eximía de contratar prácticos a capitanes extranjeros con experiencia, ampliaba las dimensiones de los barcos para los cuales es obligatorio requerir asistencia, y habilitaba a prefectura a prestar el servicio, entre otras modificaciones.

Al destacar estos cambios, Sturzenegger planteó que “la Argentina necesita que sus ríos sean una autopista para el desarrollo, no un kiosco regulatorio”, apuntando directamente contra el sistema previo.

El problema es que la situación de crisis es tan inabarcable que al Gobierno se le complicó apagar el incendio. La parálisis de los puertos abarcó desde el extremo sur en Ushuaia hasta la Hidrovía Paraná-Paraguay. Impacta con especial dureza en el Río de la Plata y el río Paraná, zonas por donde circula cerca del 80% de las exportaciones e importaciones de la Argentina, dejando a decenas de embarcaciones sin actividad en las terminales del Gran Rosario, San Lorenzo y Timbúes.

El desbarajuste que hizo Sturzenegger es tal que el gobierno estaba imposibilitado de ordenar el conflicto y hasta alineó a trabajadores que no están sindicalizados y acordaron tomar una medida de fuerza.

El importante cambio de condiciones en las reglas de la actividad produjo la desaprobación de los prácticos, que a pesar de no estar nucleados bajo un gremio decidieron de forma coordinada no aceptar nuevos contratos.

Esta particularidad le jugó en contra al Gobierno, ya que no puede dictar una conciliación obligatoria teniendo en cuenta que técnicamente no hay un conflicto laboral sino una determinación individual de los prácticos como profesionales independientes.

Con este impedimento y aún con la intimación de la Prefectura a los 536 trabajadores para retomar la actividad, que se considera un servicio público, empezó a crecer la preocupación por el impacto en otros sectores.

La energía, en alerta

Por otro lado, en Neuquén también se sintió el efecto de la medida, ya que se detuvo la construcción de la terminal offshore del proyecto Vaca Muerta Oil Sur, a partir de la restricción del puerto de Bahía Blanca que impide realizar las maniobras pautadas.

En esta línea, desde la Cámara Argentina de Energía (CADE) informaron que las operaciones portuarias de sus empresas asociadas están interrumpidas debido a la “indisponibilidad de prácticos por un conflicto cuyas causas son ajenas al sector que representan”, y alertaron que podría dificultar el abastecimiento por inconvenientes en el transporte.

El asunto allí es que la parálisis frenaba tanto el ingreso de crudo a las refinerías como el despacho de combustible hacia los centros de distribución, afectando a los muelles de Campana, Dock Sud, La Plata, Bahía Blanca y Caleta Córdova en Comodoro Rivadavia.