Por Gustavo Sirota. –
La icónica frase de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota sirve para graficar el experimento paleolibertario en marcha. Más allá del relato, las bravuconadas de @JMilei, y la militancia de medios y comunicadores oficialistas los datos son contundentes. Vamos a una «peruanización» de la Argentina; esto es primarización de la economía, concentración de la riqueza, fuerte endeudamiento externo y marcada desigualdad. Un modelo con pocos ganadores y muchos perdedores.
Recortes de impuestos para los más ricos. Exenciones fiscales y prebendas de todo tipo para grandes inversiones– RIGI, super RIGI –. Reforma de la Ley de Sociedades. Leyes de “blanqueo de capitales” e “inocencia fiscal”. Ley de Glaciares. Desregulaciones y flexibilizaciones varias. Un sinfín de medidas “promercado” que no parecen dar el resultado esperado.
Ejemplo de esto es que “la inversión extranjera directa en Argentina” cayó a “niveles negativos por primera vez en 22 años”. El dato, apuntado por el periodista Facundo Iglesia del “Buenos Aires Herald”, toma como fuente el Banco Central y detalla que “la inversión extranjera directa alcanzó un saldo negativo de 1.520 millones de dólares entre enero y noviembre de 2025, el primer año con déficit desde 2003”.
Argentina no es la excepción a una constante que desmitifica uno los de los latiguillos de las usinas del neoliberalismo global. Como observan Hope y Limbergdel London School of
“La estabilización macroeconómica, aun siendo un paso indispensable, no garantiza por sí misma una mejora en las condiciones de vida… la principal deuda pendiente continúa siendo la generación de empleo de calidad e ingresos suficientes». La “Fundación Mediterranea”, emblemático “think tank” del poder económico del país, describe en uno de sus últimos informes una de las características más visibles del experimento de reconversión productiva y social que lleva adelante el gobierno paleolibertario.
En este contexto el gobierno puede atribuirse un número a favor: El PBI subió. El último informe del INDEC, que corresponde a los primeros tres meses del año, muestra que subió 0,7 % comparado con el cuarto trimestre del año que pasó, y se ubica 2,3% por encima del mismo periodo de 2024. Para 2026 estima un aumento del PBI real del 2,9%.
Matias Rajnerman, jefe de Macroeconomía del Banco de la provincia de Buenos Aires, explicaba en “Ámbito Financiero” que esta dicotomía entre crecimiento y empleo, tiene dos aristas. Por un lado «los sectores que dinamizan el PBI a nivel agregado contratan menos empleo de los que lo retacean, por tanto, la cuenta da negativo». En segundo lugar, está «rota» la relación entre inversión, empleo y crecimiento. Si los sectores que crecen no generan empleo, deberían, al menos, acelerar la inversión agregada, pero es algo que tampoco está pasando”.
El economista Santiago Battista es concluyente en el diagnóstico: «el verdadero cambio estructural se está dando en el mundo del trabajo. Y para mal: destrucción de empleo formal, precarización e informalidad». Lucía Ortega, del CELID, da un dato clave sobre el impacto en el bolsillo de los asalariados: “cada trabajador perdió cinco salarios desde noviembre de 2023”, esto es una caída promedio del salario real del 17 por ciento.
Otro experto en el mundo del trabajo, Luis Campos, tomadatos de la Encuesta Permanente de Hogares y explica que entre el primer trimestre de 2024 y el primero de 2026 la población ocupada creció 358 mil personas, pero lostrabajadores “formales cayeron 246 mil. Los informales aumentaron 604 mil y los desocupados subieron 57 mil. No desaparece el trabajo. Cambia de calidad”.
El último informe del INDEC corrobora estas afirmaciones. La tasa de desocupación se ubicó en 7,8% durante el primer trimestre de 2026. Si tomamos el acumulado del último año se sumaron 371.447 nuevos ocupados. Dentro de ese saldo positivo anual, la distribución es dispar: el empleo formal perdió 32.211 trabajadores registrados, mientras que el informal incorporó 403.758 personas. La informalidad laboral trepó al 44,2%, con una suba de 2,2 puntos porcentuales frente al primer trimestre de 2025.
Si tomamos el periodo que va desde diciembre de 2023 a marzo de 2026 las cifras se expanden: hay 216.321 empleos privados registrados menos, y se dieron 165.542 altas en el régimen de monotributo, un 8% más. Este i
Lejos de las promesas de campaña en el primer trimestre de 2026 la informalidad llegó al valor máximo de los últimos años. Un informe del instituto de Pensamiento y Políticas Públicas da cuenta del deterioro del mercado de trabajo: “la informalidad sube un nuevo escalón y llega al máximo de la serie disponible, impulsada por el cuentapropismo y por los asalariados no registrados y se consolida un modelo más precario”.
Los números reflejan esta nueva realidad. “Los asalariados registrados representan el 44,6% de los ocupados, el nivel más bajo de los últimos años y 2,4 puntos menos que en 2023. En contraste, el cuentapropismo y el empleo asalariado no registrado ya abarcan el 51,4% de los ocupados.
La condición de formalidad o informalidad laboral desnuda uno de los ejes centrales del plan de reconversión del entramado productivo y laboral. “Los trabajadores asalariados con descuento jubilatorio percibieron en promedio $1.375.143, en tanto los asalariados sin descuento jubilatorio tuvieron un ingreso promedio de $731.150”. Una brecha que dice mucho del modelo.
Junto con la precarización y empeoramiento de las condiciones laborales, se observa un deterioro en la distribución del ingreso. Según el informe de Evolución de la Distribución del Ingreso del INDEC, la desigualdad entre los hogares se ensanchó. El “Coeficiente de Gini”del ingreso per cápita familiar de las personas llegó a 0,442 puntos en el primer trimestre de 2026. El “valor más alto desde el primer trimestre de 2024, cuando había alcanzado 0,467 en pleno impacto de la devaluación de diciembre de 2023”.
Muestra de esta desigualdad creciente es que “el decil más rico de la población concentró el 33,5% del ingreso total, con un ingreso medio de $2.435.937, el extremo opuesto, el decil de menos recursos reunió apenas el 1,8% del ingreso, con un promedio de $130.550”. La diferencia entre ambos segmentos muestra que quienes están en la cima de la pirámide obtienen ingresos 19 veces mayores a quienes están en la base.
Esta brecha tiene también su expresión de género. El ingreso promedio individual de los varones fue de $1.352.247 frente a $959.030 de las mujeres, un 29,1% superior en el primer trimestre de 2026, el valor más elevado de toda la serie que releva el INDEC desde el primer trimestre de 2022.
Los datos del consumo siguen la tendencia decreciente que viene mostrando a lo largo de casi toda la gestión paleolibertaria. La retracción comienza a notarse en rubros que tradicionalmente eran sostenidos por sectores medios que comienzan a sentir en carne propia las consecuencias del “modelo de la libertad”.
El consumo masivo se contrajo en los primeros cinco meses del año un 3% en comparación con el mismo período de 2025. Las ventas en supermercados retrocedieron 4,2%, los autoservicios cayeron 1,3%, los mayoristas bajaron 1,6% y kioscos y almacenes registraron una merma del 0,8%. Los datos de “Scentia”, consultora líder en este rubro, reflejan una realidad de bolsillos flacos y locales vacíos.
La Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina informó que durante mayo de 2026 se patentaron 41.921 vehículos, una caída del 25,6% respecto a los 56.319 patentamientos del mismo mes del año pasado. El acumulado de los primeros cinco meses del año alcanzó las 247.187 unidades patentadas, cifra que se ubica un 9,7% por debajo de las 273.819 registradas durante el mismo período de 2025.
Las ventas de combustible no fueron la excepción. En los cinco primeros meses del año se consolidó el signo negativo que viene marcando 2026. En el período enero-mayo, acumularon un retroceso del 1,0% respecto a igual lapso de 2025, con el gasoil cayendo 1,3% y la nafta 0,8%de acuerdo a datos proporcionados por la Secretaría de Energía.
Las escrituras de compraventa en CABA totalizaron 5.435operaciones e
El dato que más preocupa al sector inmobiliario es el del crédito hipotecario. En mayo en CABA se formalizaron 587 escrituras con hipoteca, un derrumbe del 54,8% respecto al mismo mes del año pasado. En el acumulado enero-mayo, las hipotecas totalizan 3.387, contra 5.394 del mismo periodo de 2025, una caída del 37,2%.
Breve resumen de la Argentina paleolibertaria. Pocos ganadores y muchos, cada día más, que quedan en el camino. Lejos de convertir Argentina en “Irlanda o Alemania en cuarenta y cinco años”, el objetivo no es otro, en palabras del ministro de Economía Luís “toto” Caputo, que ser “un país normal como Perú”.
Quizás los sueños y promesas del paraíso a la vuelta de la esquina no sean tales, y más allá de declamaciones, bravuconadas y promesas, al final de la película los héroes terminen convertidos en villanos.