Por Gustavo Sirota –
La Asociación del Fútbol Argentino es la más antigua de Sudamérica y la octava del mundo, fundada el 21 de febrero de 1893 por Alejandro Watson Hutton, quien la estableció originalmente en Buenos Aires bajo el nombre de “Argentine Association Footbal
El 20 de junio de 1867 se jugó el primer partido de fútbol en el país. El escenario fue el Buenos Aires Cricket Club, en los Bosques de Palermo, próximo al predio donde en la actualidad se levanta el Planetario. Un monolito ubicado en las inmediaciones, recuerda el acontecimiento.
El cricket fue el primer deporte británico que se practicó en Argentina. El Buenos Aires Criket Club fue la primera institución deportiva que se fundó en Hispanoamérica. Un grupo de socios, encabezados por los hermanos Thomas y James Hogg, invitó con un aviso en el diario «TheStandard» a una reunión para fundar un club dedicado a la práctica del fútbol. El 9 de mayo de 1867 nacía el Buenos Aires Football Club. Thomas Hogg fue nombrado presidente y se preparó el primer partido del novel juego.
El 20 de junio de ese año, 1867, se enfrentaron los de gorro rojo capitaneados por Thomas Hogg, y los de gorros blancos, cuyo capitán era Walter Heald. Terminó 4-0 a favor de los rojos y muchos historiadores de fútbol coinciden en que lo que se llevó a cabo aquel día fue una especie de partido de fútbol y rugby. La pelota pudo haber sido ovalada y los jugadores probablemente la tomaban con las manos. Fueron ocho jugadores por equipo, ya que algunos temerosos de quedar en ridículo por la “rara vestimenta” que lucían los futbolistas prefirieron solo mirar.
Thomas Hogg, explicó al periódico “The Standard”: «Este juego tardará mucho en extenderse aún entre los mismos residentes británicos, aunque tenemos que insistir porque es el mejor pasatiempo, el más fácil y el más barato para la juventud de la clase media y para el pueblo». Contaba también que “los amigos nativos que juegan cricket con nosotros se ofendieron cuando los invitamos a entrar al Buenos Aires Football Club y un oficial de Milicias, de apellido Gallino, declaró que no se había vuelto loco para jugar al fútbol ya que podía costarle la inmediata separación del ejército».
En 1882 Watson Hutton, un británico nacido en Glasgow, Escocia, graduado en humanidades en la Universidad de Edimburgo, desembarcó para hacerse cargo del selecto colegio Saint Andrew. Allí implantó la práctica deportiva y la cultura física. En sus maletas traía elementos que no estaban arancelados en la Aduana y que crearon desconcierto: pelotas de fútbol e infladores.
De la mano de Hutton el interés por el fútbol creció entre los alumnos, pero la relación con las autoridades del colegio no corrió igual suerte. Terminó alejándose del establecimiento y para continuar con la práctica del naciente deporte fundó el English High School, cuna del mítico Alumni. No fue el único colegio inglés que abrió sus puertas al fútbol. También lo hicieron el Flores Collegiate, el Saint Andrews Scotch School y Lomas Academy.
Fue la “Argentine Association Foot
Resultó muy efímera la duración de aquella liga, la primera fuera de Europa y que no contó con el apoyo de Alejandro Watson Hutton, «El Padre del Fútbol Argentino». Fue Hutton quien el 21 de febrero de 1893fundó “The Argentine Assoc
Debido al crecimiento de clubes de futbol se creó otraentidad: la Asociación Amateurs. Esto trajo infinidad de controversias entre clubes y asociaciones ya que un futbolista podía competir en dos equipos a la vez. Entre 1912 y 1914 y entre 1919 y 1926 se disputaron torneos paralelos. Ese año se produjo la unión de ambas asociaciones. La nueva entidad pasó a denominarse “Asociación Amateurs Argentina de Football”.
La popularización del juego incrementó el número de jugadores que comenzó a participar tanto de las ligas oficiales como de los diferentes circuitos del “fútbol aficionado”. En 1920 eran alrededor de 6 mil los jugadores inscriptos en los registros de la liga oficial de Buenos Aires – Asociación Amateurs Argentina de Football –, superando una década más tarde los 25 mil que practicaban futbol en el ámbito metropolitano. Lo mismo ocurría en cada lugar de la Argentina, donde clubes y potreros comenzaban a ser parte del paisaje cotidiano.
A partir de 1926, la Fédération Internationale
A principios de abril de 1931 un grupo de jugadores congregados en torno a la Asociación Mutualista de Jugadores de Football – la primera entidad en el país creada por los futbolistas para defender sus intereses – elevaron un petitorio a la AAAF en demanda del pase libre, es decir la posibilidad para cambiar de club con tan solo la aprobación de la entidad que lo pretendía. Ante la falta de respuestas de los directivos, los futbolistas se declararon en huelga, organizaron una marcha y pidieron la mediación de las autoridades gubernamentales.
La mayoría de los 36 clubes pertenecientes a la AAAF se decidió a favor del profesionalismo. Se reconoció a los futbolistas la posibilidad de obtener remuneraciones por su actividad a cambio de una mayor especialización y dedicación a la práctica. Esta nueva disposición no consiguió el aval de la asociación y 18 de los clubes más poderosos de Buenos Aires constituyeron su propia federación, la Liga Argentina de Football (LAF).
Luego de largas y duras controversias, el 18 de mayo de 1931 en una reunión donde participaron los representantes de «los clubes Atlanta, Boca, Chacarita, Estudiantes de La Plata, Huracán, Independiente, Platense, Quilmes, Lanús, Racing, River, Tigre, Vélez, Talleres, San Lorenzo, Argentinos Juniors y Ferro», se resolvió fundar la Liga Argentina de Footbal, de acuerdo a lo que se lee en el acta de fundación.
El 31 de mayo de 1931 comenzó la era del futbolprofesional con 18 equipos. Tres años después, en 1934, la organización del fútbol sufrió una nueva reestructuración, pero esta vez administrativa: cambió de denominación: pasó a llamarse Asociación del Fútbol Argentino.
Los clubes excluidos de la nueva entidad se agruparon en torno a la Asociación Argentina de Football (AAF). La LAF logró imponer la mayor jerarquía de sus clubes y firmó pactos de concordancia con las federaciones de Rosario, Córdoba y Santa Fe para regir los destinos nacionales.
Hasta 1934 continuó paralelamente la Asociación Argentina de Football, cuyos campeones son reconocidos por la AFA. Ellos son: 1931 Estudiantil Porteño, 1932 Sportivo Barracas, 1933 Sportivo Dock Sud y 1934 Estudiantil Porteño.
En 1967 comienzan los torneos “nacionales” que durarían hasta la temporada 1985.
San Martín de Mendoza fue el primer equipo no directamente afiliado que obtuvo un triunfo, 2 a 1 a san lorenzo en la 5º fecha del Nacional 1967. Con el tiempo algunos equipos “del interior” se integrarían al futbol de AFA. Talleres de Córdoba en 1980, luego le seguiría Instituto y más tarde se irían sumando otros, especialmente desde que se implementó la “B Nacional” en la temporada 1986/87.
En 1990 llegarían los torneos cortos: Clausura que abría la temporada y el Apertura: El ganador de cada uno de estos torneos debía jugar una final para definir al campeón de la temporada. Newell’s con
Los clubes más antiguos que aún compiten en el futbol argentino
Club Mercedes: 12 de mayo de 1875.
Gimnasia y Esgrima La Plata: 3 de junio de 1887.
Quilmes Atlético Club: 27 de noviembre de 1887.
Club Atlético Banfield: 21 de enero de 1896.
Club Atlético Rosario Central: 24 de diciembre de 1889 (originalmente Central Argentine Railway Athletic Club)
El estadio Arquitecto Ricardo Etcheverri (Ferro Carril Oeste) es el más antiguo del país donde aún se disputan partidos oficiales de torneos organizados por la AFA. Se inauguró el 2 de enero de 1905.
El único estadio de Sudamérica más antiguo es el Estadio Gran Parque Central de Montevideo, de 1900 y donde juega Nacional. En el Parque Central se jugó uno de los dos partidos inaugurales del mundial de 1930: Estados Unidos derrotó a Bélgica por 3-0, en simultaneo con Francia 4 México1, que se jugó en el Estadio Pocitos.
El gol olímpico. Una de argentinos
Cesáreo Onzari, jugador de Huracán, marcó un gol desde un tiro de esquina. La mayoría ignoraba que dos meses antes el “International Board” había reglamentado al córner como tiro libre directo. Quedó en los diarios de la época como «el gol de Onzari a los olímpicos» y luego quedó como «gol olímpico». «Salió porque tenía que salir. No hubo otra cosa. Nunca más pude hacer otro gol igual. Fue el mejor de mis goles… por la repercusión que tuvo y por el asombro de tanta gente».
Tras consagrarse campeón de los Juegos Olímpicos de París 1924, Uruguay disputó dos encuentros amistosos ante Argentina. El primero se llevó a cabo en Montevideo, el 21 de septiembre, y terminó 1-1. El segundo, en la cancha de Sportivo Barracas.
Asistieron casi sesenta mil personas, cuando la capacidad era de la mitad. Muchos hinchas se ubicaron en el campo de juego por lo cual el árbitro uruguayo Ricardo Vallarino suspendió el partido. Se reprogramó para el 2 de octubre, en el mismo estadio, pero con un alambrado alrededor de la cancha, para evitar la invasión al campo.
El único gol olímpico que se ha marcado en la historia de los mundiales pertenece a un colombiano. Marcos Coll en el mundial de Chile 1962, para Colombia en el empate 4-4 frente a la Unión Soviética. El arquero de la URSS era Lev Yashin, único arquero balón de oro – 1963 –