Por Rubén I. Bourlot –
El 23 de julio de 2020 el Concejo Deliberante de Concepción del Uruguay nominaba a una calle de la ciudad homenajeando al historiador Oscar F. Urquiza Almandoz. Era el muy merecido reconocimiento al investigador batallador, hurgador de papeles viejos, buscador de historias y docente de alma. Pero como los homenajes deben hacerse en vida, en 1996 lo habían declarado Ciudadano Ilustre de la ciudad.
Urquiza Almadoz fue uno de los docentes de la notable pléyade de educadores de los cursos del Profesorado de la Escuela Normal Mariano Moreno de Concepción del Uruguay. Su presencia en los pasillos del histórico edificio no pasaba inadvertida, con su bigotito discreto y ese gesto de apariencia adusta que se transformaba de pronto en una sonrisa cómplice.
En el aula su discurso dejaba en claro todas sus convicciones, su sapiencia y su disposición para la polémica amable. No escapaba a los temas controvertidos y siempre tenía un argumento a mano para rebatir. Cuando se originaba un debate que no se agotaba dentro de los rígidos tiempos de la hora cátedra, retornaba en la próxima clase cargado de libros y apuntes para concluir con el tema. Mabel Huck, una de sus alumnas del profesorado, lo recuerda de “caminar pausado, siempre con su maletín cargado con apuntes, bien documentado. Sus clases eran enriquecedoras y las discusiones las abordaba con suma paciencia y escuchando a su interlocutor. Nada lo sacaba de su eje”.
Fue también profesor del por entonces Colegio Nacional del Uruguay “Justo José de Urquiza”, en el que impartía las cátedras de Literatura e Historia. Fue el iniciador del Archivo Histórico del Colegio que actualmente lleva su nombre: «Prof. Oscar Urquiza Almandoz”. Dos universidades lo tuvieron como docente, la de Concepción del Uruguay (UCU) y la Tecnológica Nacional.
(fuente: https://historiasdelasolapa.blogspot.com/)