El interés juvenil por la política es bajo y que mayoría de los estudiantes secundarios mira el presente del país con más escepticismo que su propio futuro personal, según una encuesta realizada a 2.494 estudiantes de entre 16 y 19 años. El informe arrojó que las redes sociales son la principal fuente de información política y que las diferencias ideológicas casi no afectan los vínculos entre amigos o parejas.
El relevamiento forma parte del informe «Jóvenes: valores, política y democracia», desarrollado por el Observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires junto con la Asociación Conciencia, y se llevó a cabo mediante encuestas presenciales en escuelas de todo el país. La muestra fue diseñada para representar a estudiantes argentinos según provincia, edad, género y tipo de gestión escolar.
Expectativas personales más optimistas que la mirada sobre el país
Uno de los rasgos más claros del estudio es la diferencia entre la evaluación del país y la percepción sobre el futuro personal: mientras muchos jóvenes creen que la situación de Argentina empeoró en el último año, la mayoría mantiene una expectativa positiva sobre su propia vida y la de su familia en el corto plazo.
El 73% cree que su situación personal y familiar estará igual o mejor dentro de un año, lo que refleja un horizonte individual relativamente optimista pese a las dudas sobre el rumbo del país. Además, el estudio detecta que el capital cultural del hogar influye en estas percepciones. Los jóvenes cuyos padres tienen mayor nivel educativo o más libros en la casa tienden a evaluar de manera más positiva tanto el presente como el futuro.
La política ocupa un lugar secundario en la vida cotidiana de los adolescentes. Según la encuesta, el 69% afirma estar poco o nada interesado en la política, mientras que solo una minoría declara un interés alto.
El estudio aclara que esa distancia no implica rechazo absoluto. La relación con la política existe, pero se expresa de forma más intermitente y menos ritualizada que en generaciones anteriores.
El informe arrojó que el interés crece entre quienes provienen de hogares con mayor nivel educativo, lo que sugiere que el entorno familiar influye en la forma en que los jóvenes se acercan al debate público.
Redes sociales vs. medios tradicionales
A la hora de informarse sobre temas políticos o de actualidad, las redes sociales ocupan el primer lugar entre las fuentes elegidas por los jóvenes. Detrás aparecen otros canales más tradicionales como la televisión, las conversaciones con otras personas, los sitios de internet, la radio o la escuela.
Este patrón confirma que la experiencia informativa juvenil está fuertemente mediada por el ecosistema digital, aunque no excluye el consumo de medios convencionales.
La política no rompe vínculos
Otro hallazgo relevante del informe es la forma en que los adolescentes gestionan las diferencias ideológicas. Para la mayoría, la política no funciona como un filtro para definir amistades o relaciones afectivas. De hecho, una proporción significativa afirma que podría estar en pareja con alguien que tenga opiniones políticas opuestas.
La mayoría tiene amigos que piensan políticamente distinto, lo que refleja un clima de convivencia más flexible frente a las diferencias.
El ámbito familiar continúa como un espacio central de formación de opiniones. Según la encuesta, el 80% de los jóvenes coincide total o parcialmente con las posiciones políticas de sus padres, aunque la intensidad de esa coincidencia varía según la edad, el tipo de escuela y el nivel educativo del hogar.
La conversación política dentro de la familia tampoco es especialmente frecuente, aunque se vuelve más habitual cuando los padres tienen estudios superiores o cuando el hogar posee mayor capital cultural.
Tolerancia frente a la diferencia
El informe también detecta un alto rechazo a juzgar a las personas por sus ideas políticas. Una amplia mayoría de los jóvenes se muestra poco o nada de acuerdo con la idea de que se puede determinar si alguien es bueno o malo según sus opiniones políticas, lo que revela un nivel significativo de tolerancia hacia la diversidad de posturas.
(fuente: Bae Negocios)