Oficialmente estaba previsto para el próximo 4 de julio la XLIII Reunión Extraordinaria de la Comisión de Comercio del Mercosur (CCM), tercera instancia decisoria del bloque. El 5 y 6 de julio fue organizada la LXII Reunión Extraordinaria del Grupo Mercado Común del Mercosur, que es el segundo órgano decisorio del bloque.
“Las instalaciones del Puerto de Asunción cuyas primeras construcciones se iniciaron durante el gobierno de Don Carlos Antonio López, en la década de 1890, prevé recibir a los integrantes de la LXIV Reunión Ordinaria del Consejo del Mercado Común (CMC), que es la máxima instancia decisoria del bloque, integrada por los cancilleres de los Estados Parte del Mercosur”, se informó oficialmente en el sitio del bloque. Y estaba convocado que el lunes 8 la actividad iba a finalizar con la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados, en el Puerto de Asunción inaugurado en 1907 y uno de los más representativos de la historia paraguaya.
Eran una variedad de actividades en medio de tensiones cruzadas y miradas ideológicas y políticas contrapuestas. No sólo hay diferencias entre Lula y Milei, sino que también hay discusiones sobre el formato de los vínculos comerciales entre el bloque y otros actores internacionales, como China o Estados Unidos. Mientras Uruguay quiere que cada país pueda negociar libremente acuerdos comerciales, Brasil y Argentina estuvieron de acuerdo en que sean diálogos entre conglomerados nacionales para establecer condiciones que no perjudiquen los intereses económicos propios.
Está, por último, el demorado acuerdo Unión Europea-Mercosur, donde por ahora el eje Brasilia-Buenos Aires actúa en sintonía. Más allá de la pelea Lula-Milei, ambos coinciden en avanzar en una integración con los países del Viejo Continente.