La semana pasada el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) dio a conocer que la pobreza llegó al 55,5% de la población en el primer trimestre de 2024, y la indigencia a un 17,5%. Las alarmantes cifras crecieron en un contexto en el que se profundiza el deterioro de los ingresos de gran parte de la población y el desempleo sigue creciendo a nivel país. Las consecuencias del ajuste están impactando en distintos ámbitos de la vida cotidiana de numerosas personas y afectando la salud mental de un segmento de la población.

En este marco, según advierten psicólogos y psiquiatras, se incrementó la demanda de consultas y en terapia se registra que cada vez más pacientes atraviesan en la actualidad momentos de angustia e incertidumbre originados precisamente por la crisis económica.