El Gobierno cumplirá con parte del pago que debe realizar al Fondo Monetario Interncional (FMI) en medio de las negociaciones para que el organismo adelante nuevos desembolsos al país.
Un FMI dispuesto a negociar
Lo cierto es que, tal como señala a este medio Emilia Val, integrante del Centro de Estudios Sociales de la Economía (CESE) de la Universidad de San Martín (UNSAM), el Fondo, “hasta el momento, ha sido flexible con Argentina y parece dispuesto a seguir negociando para evitar una disrupción antes del fin del mandato del Frente de Todos”.
La experta en deuda externa destaca que el Gobierno, por su parte, incluso con conflictos internos en torno al tema, “ha logrado mostrar cintura en las tratativas con las autoridades del FMI y Massa ha buscado incesantemente alternativas y ampliación de fuentes de financiamiento internacional para apuntalar las reservas”.
¿Por qué pagar?
Claudio Loser, economista y ex director del FMI para el Hemisferio Occidental, coincide con la visión de Val y señala que se aplicó un «programa muy blando par los observadores» a esta administración, pero descarta que esa decisión tenga objetivos electoralistas. Y la decisión de avanzar con este nuevo pago está en línea con la búsqueda de dar una señal de compromiso firme con el cumplimiento del programa.
Y es que Loser explica que «salir del programa acordado con el FMI, en el cual faltan por girar aproximadamente u$s15.000 millones, implicaría que los próximos vencimientos de este año y el próximo deben ser pagados, en lugar de ser transformados en una deuda hasta 10 de madurez, y con 3 años y medio de gracia, período en el que el país puede estabilizar su situación económica financiera, aunque pagando intereses».
Todo indica que el Fondo parece dispuesto a seguir negociando para evitar una disrupción antes del fin de la actual gestión de gobierno y, en adelante, tendremos que analizar cómo los funcionarios y las autoridades del organismo encararán las próximas negociaciones en un escenario político y económico complejo.
Fuente: Ámbito