La petrolera YPF proyecta la construcción de un oleoducto entre Vaca Muerta y el puerto Punta Colorada de Sierra Grande, en la provincia de Río Negro, donde desplegará una mega terminal marítima que se convertirá en el mayor puerto exportador de petróleo del país, con una inversión total de US$ 1.260 millones.
Los detalles del proyecto transcendieron este jueves, tras la reunión que mantuvo el presidente de YPF, Pablo González, con legisladores provinciales, quienes pusieron en marcha el proceso para la modificación de una ley provincial que habilite la construcción del oleoducto.
En el marco de lo que establece la Constitución rionegrina, el proyecto que ya cuenta con media sanción será dado a conocer en detalle para recibir consideraciones de la opinión pública, hasta la próxima sesión que se prevé realizar dentro de 15 días. De acuerdo al proyecto presentado, el ducto transportará 60.000 metros cúbicos por día, equivalente a 372.000 barriles de crudo, y se extenderá a lo largo de 700 kilómetros, de los cuales 635 serán en territorio rionegrino.
De acuerdo al proyecto presentado, el ducto transportará 60.000 metros cúbicos por día, equivalente a 372.000 barriles de crudo, y se extenderá a lo largo de 700 kilómetros, de los cuales 635 serán en territorio rionegrino. La capacidad prevista será muy superior a la que dispone actualmente el sistema de Oleoductos del Valle (Oldelval), que une Vaca Muerta con Puerto Rosales, en el complejo marítimo de Bahía Blanca, que transporta unos 36.000 metros cúbicos/día.
Su impacto también se extenderá a la contratación de no menos de mil personas de manera directa y de otras tres mil de manera indirecta, y la movilización de cientos de proveedores. En ese marco se calcula que a través de la estación portuaria rionegrina se podrá despachar, a partir de 2025, un buque cada cinco días con capacidad para 390.000 metros cúbicos, lo que a nivel anual podría sumar un volumen total de 25 millones de metros cúbicos, equivalente a 155 millones de barriles de petróleo.
Según se detalló, González dijo que «la estación marítima será el mayor puerto exportador de crudo de Argentina» y destacó que el proyecto, «no interfiere en nada con el del hidrógeno verde». Se estima que para el mantenimiento y la operación del oleoducto se crearán alrededor de 100 puestos de trabajo directos y que el tendido del mismo demandará una inversión de unos US$ 660 millones.
En tanto, la creación de la estación onshore con 20 tanques y la offshore con las dos monoboyas demandarán el desembolso de otros US$ 600 millones. La ley rionegrina prohíbe desde 1995 la prospección, exploración y extracción petrolífera y gasífera en el Golfo San Matías y en el mar territorial de la provincia patagónica. También restringe la instalación de oleoductos, gasoductos u otros ductos para el transporte de hidrocarburos y sus derivados y la construcción de terminales para la carga y descarga de buques que transporten esos productos.
Según detalló el presidente de YPF a los legisladores, «la capacidad de transporte actual, tanto hacia el puerto Rosales en Bahía Blanca como al mercado interno, se encuentra al límite de las posibilidades». Y que, en función de la proyección de extracción «se hace indispensable buscar nuevas alternativas para la exportación complementarias a la puesta en funcionamiento, prevista para el año que viene, del oleoducto transandino después de dos décadas de parálisis».
Por ello, «se determinó que Punta Colorada ofrece las mejores condiciones para ese fin debido a la profundidad de las aguas costeras que permite la operatoria de buques de gran calado, como también la disposición de tierras para la instalación de plantas complementarias».
El objetivo de YPF es poder llevar adelante el oleoducto de manera rápida, para cumplir el objetivo estratégico de poder exportar y sustituir importaciones. El miembro informante del bloque Juntos Somos Río Negro, Sebastián Caldiero, dijo a Télam que el eje principal para la modificación de la ley 3.308 implica un doble desafío: «Acentuar las competencias y robustecer la capacidad el control de fiscalización de la provincia sobre todos los ductos que transitan Río Negro», por un lado.
A lo que suma la «oportunidad para la provincia de ser el centro logístico de exportación de ese petróleo y de ese gas a través de nuestros puertos con salida al Atlántico». «Hoy tuvimos un acompañamiento importante, comprendemos la oportunidad que se genera para Río Negro, sobre todo contextualizando en la necesidad que tiene el país de lograr un auto abastecimiento y transformarse en exportador de hidrocarburos», subrayó el legislador provincial del oficialismo.
Fuente: Política Argentina