Por Ángel J. Harman –
Aunque en principio las autoridades de las villas entrerrianas habían expresado su acatamiento a la Junta de Buenos Aires, poco a poco fueron llegando informaciones más precisas sobre la orientación de las nuevas autoridades de la capital y en particular, la firme oposición de las autoridades españolas de Montevideo. La reacción contra las autoridades de Buenos Aires se hizo sentir en las villas ubicadas en la costa del Uruguay, mientras que en la costa del Paraná predominaban los partidarios del nuevo orden.
Esa fue la razón por la cual el diputado Redruello de Concepción del Uruguay no se presentó ante la Junta de Buenos Aires, sino que renunció para luego emigrar a Montevideo. Otro tanto hizo el comandante general de los partidos de Entre Ríos, José de Urquiza, quien renunció a su cargo el 13 de setiembre de 1810.
Con el auxilio de sus partidarios en Entre Ríos, las fuerzas navales procedentes de Montevideo avanzaron hacia el suroeste, cruzaron el río Gualeguay el 20 de noviembre y el día 22 ocuparon la villa de Gualeguay.
En Concepción del Uruguay, Michelena depuso al cabildo e hizo elegir otro compuesto por adictos al Gobierno de Montevideo. Lo integraron: Ignacio Sagastume (alcalde de 1er. Voto), Mariano Romero (alcalde de 2º voto), Juan Anca y Puente (regidor decano), Francisco Cortina (alguacil mayor), Juan Bautista Gomensoro (fiel ejecutor y juez de policía), Juan José Walton (defensor de pobres y menores) y Miguel Dumont (síndico procurador). Además, el 7 de noviembre convocó al vecindario de la villa, para que en reunión general, prestase juramento de obediencia al gobierno de Montevideo.
Desde noviembre de 1810 hasta marzo de 1811 la villa estuvo ocupada por las fuerzas españolas procedentes de Montevideo, pero debieron desalojarla como consecuencia de la campaña de liberación llevada adelante por los paisanos encabezados por Bartolomé Zapata.
Por su parte, los seguidores de las autoridades españolas, entre los que se hallaban algunos vecinos de Concepción del Uruguay, como ocurrió con la familia encabezada por José de Urquiza, buscaron refugio en Montevideo, a donde llegaron el 20 de marzo de 1811. Allí formaron dos compañías de milicias urbanas. Luego, cuando en junio de 1814 las autoridades de Montevideo capitularon ante las tropas patriotas, los emigrados optaron por regresar a la villa.
Las fechas, en este caso el 8 de junio, es algo aleatorio. Lo trascendental en el proceso de la lucha emancipatoria de los pueblos de Entre Ríos, momento que podemos reconocer a partir de octubre de 1810, en que el territorio sería defendido con sus hombres y recursos propios: tal el caso de Bartolomé Zapata y de sus ‘esforzados paisanos’. En tal sentido, la experiencia de estos agitados meses sería esencial para los tiempos venideros porque consolidaría la libertad de acción de los dirigentes entrerrianos en relación con el gobierno de Buenos Aires.
Ángel J. Harman
Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 11/6/2022