Desde que comenzó la pandemia por el coronavirus, y las clases online, se incrementó la cantidad de horas que los niños pasan con los dispositivos electrónicos. Especialistas recomiendan que los chicos salgan al menos una vez al día a dar una vuelta manzana y además que los padres los entretengan con otras actividades, para evitar que pasen muchas horas con las pantallas.
«Debemos centraros en cómo van a trabajar con los niños para que no utilicen mucho tiempo las pantallas. Deben saber que estos dispositivos no son solo para jugar, sino que son para tareas escolares», aseguró la psicopedagoga, Martita Sosa.
Y señaló: «No tenemos una manera para decirle a un niño pequeño hasta donde es trabajo escolar y que luego no se pueden usar».
«Es algo difícil para el pensamiento concreto que tiene un niño. Donde su realidad es la puede ver y palpar», argumentó Sosa.
En este momento las pantallas «son un medio en el sistema educativo, y creemos que vamos a tener que llevarlo a cabo hasta fin de año, por eso debemos analizar cuánto tiempo pueden utilizar los niños estos dispositivos y cómo monitorearlos».
La especialista en la niñez resaltó que una de las alternativas para entretener a los más pequeños es «reciclar juguetes y darles otro uso, porque al estar siempre en su casa, lo niños se aburren con todo lo que tienen al alcance».
Además, mencionó que «debemos tener en cuenta que en los niños rige una actividad motora primordial, sobre todo hasta los 4 años. Ellos necesitan saltar, jugar, deslizarse, correr y cuando de pronto los tenemos que tener adentro, lo más fácil es darle un celular».

«La alternativa tiene que ser mixta, es decir salir a dar una vuelta manzana, sin tener contacto social, porque es necesario en esta etapa de los niños», indicó la psicopedagoga.
«No se le puede pedir a un niño que este todo el tiempo con un libro o un juguete porque la conducción mental y biológica se lo está pidiendo»
Cantidad de horas permitidas
«Las pantallas no están recomendadas en los niños hasta los 8 o 9 años, porque ellos deben hacer un ejercicio mental en muchas actividades, están en una transición entre el pensamiento concreto y el abstracto».
«Cada vez es más difícil que los padres no les den la pantalla a los chicos y los quieran entretener con otra cosa. Esto sucede porque los papás están cansados del trabajo, de la presión social, etc».
«Hay chicos que tienen el cerebro más vulnerable, y las pantallas no son aconsejables porque pueden desencadenar tipos de crisis«, culminó.
Fuente: elonce.com