El terrorismo antiperonista databa de tiempo atrás. No comenzó el 16 de junio de 1955 con el bombardeo a los manifestantes en la Plaza de Mayo. Algo más de dos años antes, el 15 de abril de 1953, con motivo de un acto oficialista, con Perón como orador, un «comando civil» hizo explotar dos bombas, una de ellas en el andén de la también estación «Plaza de Mayo» de la Línea «A» de los subterráneos porteños.
Como resultado de la misma murieron seis personas, otras 19 quedaron lisiados a perpetuidad y 93 más sufrieron heridas de diferentes consideraciones.
El principal responsable de ello fue el dirigente radical Roque Guillermo Carranza, quién fue detenido el 11 de mayo de ese año y sigue homenajeado llevando su nombre una estación de subte.
Cabe recordar que Carranza fue uno de los fundadores del Movimiento de Renovación y Cambio, se desempeñó como secretario técnico de la Conade (Comisión Nacional de Desarrollo) y fue ministro de Obras y Servicios Públicos de la Nación durante la gestión de Raúl Alfonsin.
Hubo varias bombas colocadas sobre el frente del Banco Nación que no explotaron, de haberlo hecho las victimas se contarían por cientos.
Al finalizar el acto son tomadas e incendiadas la Casa del Pueblo (socialista), la Casa Radical (radical), la sede del Partido Demócrata (conservador) y el edificio del Jockey Club (oligarquía).
Los muertos son:
Santa Festiggiatta de D´Amico (de 84 años de edad);
Mario Pérez;
León Daniel Roumeaux;
Osvaldo Mouché y
Salvador Manes.
Los terroristas que colocaron la carga explosiva son: (todos apellidos oligarcas )
Dr. Francisco de Elizalde,
Roque Carranza,
Germán López,
Arturo Matas,
Miguel Angel Zavala Ortiz,.
Patricio Cullen,
Vicente Centurión,
Ernesto Lanusse,
Emilio de Alzaga,
Jorge Fauzán Sarmiento,
Jorge Firmat Lamas
Fuente: Extraído del muro Los Cumpas de Carlos Botto
Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 15/4/2020