Es difícil que un país funciones bien si sus instituciones están cooptadas por delincuentes cuyo único objetivo es perseguir a opositores y denunciantes y proteger a malandras. Así sucede en Argentina desde hace años especialmente desde que Mauricio Macri organizó la banda judicial domiciliada en Comodoro Py. De ahí en adelante lo que hemos visto es pura mafia dedicada a encarcelar opositores, someterlos, quebrarlos y esconder las causas que complican a Macri y/o a Milei. Los delincuentes apresados en Paraguay (Kueider) y en Bolivia (Cerimedo) fueron parte del gobierno y no cayeron aquí. Aquí Spagnolo anda a sus anchas, las causas que complican a Macri están todas cajoneadas, el caso $Libra, bien gracias, Adorni disfrutando la fortuna que amasó en solo 2 añitos, el dipu aquel de cárcel o bala ¿se acuerda? Lavador de narcos, todos disfrutando de la buena vida. Eso explica porque estos fulanos presos en otros países quieren volver aquí. En el medio más de 30.600 empresas cerradas en apenas 2 años; la informalidad llegando al 45%, la desocupación en crecimiento y las familias endeudadas hasta la coronilla. ¿Te va yendo bien con el cambio que te vienen prometiendo desde 2015 o lo sentís una estafa? No es una pregunta menor y si entendés el alcance sabrás que o dejamos el odio atrás y volvemos a la política, a debatir ideas, proyectos de país, o pereceremos como la sociedad de bienestar que alguna vez fuimos.

