La movilización reunió a un importante número de personas a pesar que fue realizado en hora y jornada laboral.
Integrantes de agrupaciones ambientalistas y vecinos de la ciudad y otros que llegaron de localidades vecinas, se manifestaron contra la resolución judicial de autorizar la comercialización del glifosato. Hubo acompañamiento artístico.
Ambientalistas de Entre Ríos se congregaron ayer frente a las puertas del Juzgado Federal de Concepción del Uruguay para hacer oír su descontento por la decisión de su titular, el doctor Pablo Seró, al dar lugar a una cautelar y autorizar la venta de glifosato en Gualeguaychú, en oposición al proyecto de ordenanza aprobado por el Concejo Deliberante de la vecina ciudad.
Bajo la consigna: ‘Por la vida sin agrotóxicos’, la manifestación, de carácter pacífico, fue acompañada por representantes de las Asambleas Ciudadanas de la Histórica y de otras localidades de la provincia, la campaña Paren de Fumigar en las Escuelas y el grupo Vecinos por los Humedales, entre otras organizaciones no gubernamentales (ONG), como, también, por artistas populares y callejeros.
Durante el transcurso de la mañana se escucharon los discursos de los asistentes intercalados por la actuación de números musicales, de percusión, teatro y malabarismo.
Se rechazó así la postura de la Justicia Federal en respuesta al pedido de comerciantes que solicitaron fuese revocada la ordenanza conocida como Glifosato Cero. En este sentido, los manifestantes lamentaron esa resolución y que “no se los haya convocado primero al diálogo”, a la vez que expusieron su preocupación por el hecho de que “se siga intoxicando a la gente con veneno”.
Aludieron a que, incluso, los medios más conservadores de la Argentina mencionan que “el 50 por ciento de los niños internados en el Hospital Garrahan está envenado con agrotóxicos”.
“Nuestros intereses van con la defensa de la vida”, afirmaron para acotar que “aquí están los médicos de los pueblos fumigados, Paren de Fumigar a las Escuelas y la Asociación de Abogados Ambientalistas, entre otras instituciones. Y, ¿quiénes están del otro lado? Los funcionarios. Y, ¿a quiénes les están siendo útiles? Lógicamente que a las multinacionales extractivistas, que tienen poder sobre los Poderes del Estado, nos roban la soberanía y nos matan”, exclamaron. La inquietud se trasladó, también, a los alimentos que se consumen a diario al observar que la mayoría no cuenta con etiquetas que especifique si es transgénica o no, tal como sucede en algunos estados del gran país del norte.
Entre los ejemplos citados estuvieron el de un conductor de la Televisión Pública Argentina (TPA), quien admitió que en su sangre tiene glifosato, el de la gente de campo como el riesgo que corre la población en general.
Los ambientalistas remarcaron que no se oponen a que haya producción agropecuaria; al contrario, desean que cada vez se produzca más y acuda, en tal sentido, a la agroecología. Por ese motivo, dese la Asamblea Ciudadana y Ambiental y la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) se invitó al ingeniero Eduardo Cerdá para que ofreciera en Concepción del Uruguay una charla a la que “no asistieron los funcionarios”.
A todo esto, respaldaron la decisión del Concejo Deliberante de Gualeguaychú. “Ojalá haya muchas más ordenanzas como ésa y municipios que adopten esa postura. Son las verdaderas ciudades estados, que defienden a sus ciudadanos”, remarcaron los manifestantes.
(fuente: La Calle)