Desde fines de 1810, Bartolomé Zapata, vecino de Gualeguay, junto a medio centenar de paisanos, había iniciado una cruzada para liberar a las villas entrerrianas de la ocupación realista. A mediado de febrero de 1811 reconquistó Gualeguay y el 21 de ese mes hizo lo mismo en Gualeguaychú. El 6 de marzo las fuerzas dejadas por Michelena desocuparon Concepción del Uruguay y las fuerzas comandadas por Bartolomé Zapata hicieron su entrada a la villa el día 7.
Un lamentable conflicto estalló cuando el teniente coronel Francisco Doblas exigió su reconocimiento como comandante, a raíz de lo cual el 26 de marzo se produjo un altercado y Bartolomé Zapata resultó muerto por el teniente Mariano Zejas.
BARTOLOMÉ ZAPATA: UN HÉROE DE GUALEGUAY
La nota que publicamos, cuya autoría corresponde al profesor Gustavo Cichero, le rinde un justo homenaje.
Si bien los hechos de la Revolución de Mayo, se ubican geográficamente en Buenos Aires, en Gualeguay, un vecino llamado Bartolomé Zapata, sublevó al sur entrerriano contra las autoridades españolas. Su accionar es clave para entender el éxito de la “Revolución” en nuestra provincia, pues fue uno de los primeros entrerrianos en levantarse contra España.
Iniciada la Revolución de Mayo, los españoles residentes en Montevideo invadieron Entre Ríos, cayendo las ciudades de Gualeguay, Gualeguaychú y Concepción del Uruguay.
Cuando los realistas entraron a Gualeguay, los partidarios de la Primera Junta fueron capturados y enviados como prisioneros a Montevideo. Dentro de este grupo se encontraba Zapata. En circunstancias nada precisas, escapó y se refugió en Nogoyá. Allí reunió un grupo de paisanos, con los cuales enfrentó a los soldados españoles.
Su bravura y éxito, fueron conocidos en Buenos Aires, donde la “Gazeta de Buenos Aires” lo calificará de “esforzado paisano” y el coronel Martín Rodríguez le conferirá el grado de Capitán.
Con un reducido grupo de 52 hombres, pondrá en jaque a los realistas, quienes abandonarán definitivamente Gualeguay sin oponer resistencia, en los primeros días de febrero de 1811.
A fines del mismo mes, los vencerá en Gualeguaychú, liberando también a esta ciudad.
Inmediatamente, se nutre de nuevos hombres y avanza hasta Concepción del Uruguay, donde logrará un idéntico resultado, pues el 6 de marzo los realistas abandonan la ciudad.
Durante su accionar por estas tres ciudades, el heroico Bartolomé Zapata recibió el título de Comandante efectivo y jefe de las fuerzas entrerrianas; reunió bajo su mando aproximadamente a 1000 hombres, los cuales se transformaron con el tiempo y la lucha en bravos soldados, que posteriormente continuarán guerreando en la Banda Oriental del Uruguay.
Por todo lo expuesto anteriormente, es importante destacar la figura del héroe gualeguayense.
Lamentablemente para nuestra historia, la codicia, que tanta sangre hizo correr por nuestro territorio, lo contó entre sus víctimas.
Encontrándose aun en Concepción del Uruguay y no existiendo Comandante General de los Partidos de Entre Ríos, comenzó entre Zapata y el teniente coronel de milicias, Francisco Doblas, una fuerte rivalidad por la ocupación del cargo vacante.
Este enfrentamiento, que no alcanzó a ser una guerra civil, terminó cuando el teniente Mariano Zejas, subordinado de Doblas, mató a Bartolomé Zapata a balazos, el 21 de marzo de 1811.
Menos de un año fue suficiente para que nuestro vecino, el Comandante Bartolomé Zapata, se gane el respeto de sus contemporáneos y de todos aquellos que aun hoy lo admiramos por su espíritu libertario.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
*NADAL SAGASTUME, José A. “Un prócer olvidado: Bartolomé Zapata”. En Revista de Historia Entrerriana Nº 4 – 5. Bs As. 1969.
*ARCE, Facundo. Entre Ríos en los albores de la Revolución de Mayo. Paraná. 1960
(fuentes: Archivo Entre Rios – http://segmentosdevida.blogspot.com