El mentor de Martín Guzmán sostuvo que el país «tiene razón al rechazar una reestructuración insostenible» y apuntó a los acreedores, que piden mucho más y deben «negociar de buena fe»
El caso argentino y su reciente suerte de incursión en «default técnico» por 500 millones de dólares, por no haber podido concluir las negociaciones con los acreedores, es un «presagio» de lo que sucederá con otros países endeudados, advirtió este miércoles el premio Nobel Joseph Stiglitz, en una nota en la que afirmó que la «Argentina tiene razón al rechazar una reestructuración insostenible».
«En el contexto de la pandemia, es miope e inhumano que los acreedores jueguen los juegos habituales en los que intentan sacar el máximo provecho de los deudores desventurados«, consideró Stiglitz, en un artículo publicado hoy en The Boston Globe.
«Irónicamente, los grandes fondos de bonos se encuentran entre los mayores tenedores de deuda de mercados emergentes y son los que más pierden», enfatizó.
Stiglitz dijo que «el pronóstico es que muchos otros países, incluida la República del Congo, Zambia y posiblemente El Salvador, Irak, Sri Lanka y Brasil no podrán pagar lo que se debe, ya que la pandemia de coronavirus se traduce en una crisis ‘económica de coronavirus’ en la que las exportaciones se están derrumbando y los precios de los productos básicos están cayendo en picada».
«Es por eso -continuó-, que las cosas que se desarrollan en Argentina pueden ser tan importantes; es un presagio para otros países endeudados», expresó.
Para Stiglitz, la Argentina necesita espacio para «respirar», y eso implica posponer los pagos.
«La pregunta es cómo valorar un dólar hoy con un dólar después», dijo.