Empresas clave como Surcos, Nestlé y Bioceres atraviesan serias dificultades financieras, mientras que la caída de ventas y la incertidumbre económica generan un escenario cada vez más complejo.
El sector agroindustrial argentino enfrenta una crisis inédita que ya se traduce en despidos masivos, cierres temporales de plantas y pérdidas millonarias. Empresas clave como Surcos, Nestlé y Bioceres atraviesan serias dificultades financieras, mientras que la caída de ventas y la incertidumbre económica generan un escenario cada vez más complejo.
La firma de fitosanitarios Surcos, que recientemente ingresó en concurso de acreedores junto con Los Grobo y SanCor, despidió al 20% de su plantilla, reduciendo su personal de 220 a 170 trabajadores. A su vez, la multinacional Nestlé anunció la paralización temporal de su planta de Villa Nueva, Córdoba, hasta fines de marzo, afectando a 183 empleados. La compañía argumentó una drástica caída en las exportaciones y la necesidad de adecuarse a la demanda local, lo que la obligó a conceder vacaciones anticipadas a su personal.

Por su parte, Bioceres advirtió sobre una reducción significativa en sus previsiones de ventas e ingresos para el segundo semestre de la campaña 2024/2025 y no descarta despidos. La biotecnológica argentina señaló que las difíciles condiciones económicas, el cambio en el comportamiento de compra de los productores y el exceso de inventarios están impactando de manera directa en su rentabilidad.
La crisis también golpea a la industria de la maquinaria agrícola, donde las ventas cayeron un 13,4% en enero en comparación con diciembre, generando preocupación en los fabricantes. A pesar de algunos signos de recuperación interanual, la incertidumbre económica y el retraso tecnológico del sector amenazan con profundizar la recesión.

La combinación de factores como la volatilidad macroeconómica, la caída del consumo, la sequía y la apertura de importaciones ha llevado al agro argentino a uno de sus momentos más críticos. Con empresas al borde del colapso y una ola de despidos en aumento, el panorama para el 2025 se presenta incierto y con pocas señales de recuperación en el corto plazo.
(fuente: https://primereando.com.ar/)