En su exposición como Jefa de bloque libertario Patricia Bullrich expuso que la ley de Reforma Laboral «no viene a solucionar el problema del empleo».
Puede estimarse que la senadora tuvo un sincericidio y dejó en claro que el objetivo de la reforma presentada por el ejecutivo no es solucionar el tema del empleo sino a terminar con lo que algunos denominan «industria del juicio».
El mayor sin sentido tal vez sea que para los libertarios es muy difícil despedir a un empleado, pero en los últimos dos años hubo al menos 270 mil despidos, y esto hablando estrictamente de empleo formal.
Lo que queda claro es que los derechos de los trabajadores se verán limitado y que los empleadores tendrán más libertad para despedir a sus empleados, aún sin causa y sin la obligación de indemnizarlos como corresponde.