“Expreso mi más enérgico rechazo al decreto del presidente Javier Milei que dispone la disolución de institutos fundamentales para la preservación de nuestra memoria colectiva, entre ellos el Instituto Juan Domingo Perón, el Instituto Yrigoyeneano, el Belgraniano, el Browniano y el Newberiano.
Esta medida no puede interpretarse de otro modo que como una avanzada revanchista contra la historia popular y soberana de nuestro país. Borrar las huellas de Perón, Yrigoyen, Belgrano, Brown o Newbery no es un acto de racionalización del Estado: es una decisión de neto corte ideológico que busca vaciar de contenido nuestro patrimonio cultural.
A días de conmemorarse la figura de Manuel Belgrano, padre de la bandera, el Gobierno elige silenciar las voces que construyen identidad, memoria y Nación. Pero frente a este atropello, reafirmamos nuestro compromiso con una Argentina que reconozca su historia, que la enseñe, que la debata, que la defienda.
No hay futuro sin memoria.”