Por Jorge Héctor Bonvin (descendiente de los que bajaron del barco) –
Europa en general y España, en particular, han actuado despreciativamente hacia América. La conquista fue el peor genocidio que recuerda la humanidad. Es cierto que a nosotros nos llevó casi 500 años darnos cuenta de que el 12 de octubre de 1492 no nos habían hecho un favor y dejamos de celebrarlo como el día del descubrimiento de América, por esa loca idea o complejo que era mejor parecernos a ellos que a los “negritos” que habitaban en otros países de América y desconociendo todo lo que aquí existía cuando el invasor llegó. Después durante la etapa de guerras y pobreza de los pueblos europeos, América y en especial nuestro país les abrieron los brazos a todos los pobres de aquel continente que pudieron venir a “hacerse la América” como se decía en su momento. Después de la hambruna de la guerra civil, les llevamos trigo para alimentación de la población. Hay en Madrid una plaza dedicada a Evita que recuerda este hecho.
Así fuimos buenos hasta que Europa recuperó su esplendor y los de esta tierra volvimos a ser los “sudacas” y nos devolvían desde el aeropuerto de Barajas sin dejarnos entrar.
Vayamos a España
Una de las actividades turísticas de la ciudad de Sevilla es navegar por el río Guadalquivir, ese río que tanto le cantaron los poetas. “El río Guadalquivir va entre naranjos y olivos” cantaba García Lorca, hasta que la más sanguinaria dictadura de España lo hizo desaparecer. Desde allí, en el margen izquierdo el guía hará referencia a una torre que forma parte de un recinto fortificado con el que generalmente estaba comunicado, no por una muralla sino a través de un pequeño arco o puente y que pudiera ser destruido, en caso de que la torre cayera en manos del enemigo. Esto se llama una torre albarrana.- Esta torre fue declarada monumento histórico-artístico. Si bien fue construida muchos años antes y su nombre provenía del brillo que reflejaba en el río, durante la conquista de América fue usada para acumular allí el oro que los españoles se llevaban de estas tierras, dejando atrás millones de muertes y desolación.
Otra visita obligada de Sevilla es la Catedral de la ciudad. Allí el guía les mostrará la tumba de Cristóbal Colón, con orgullo como diciendo “aquí está Colón, el que los salvó, sudacas”. El pobre Colón no la tuvo tan fácil porque su cuerpo anduvo dando vuelta por varios lados, Valladolid, en un monasterio de Sevilla, en Santo Domingo y en La Habana pero ahora está allí en un importante pedestal.
Mejor en América
Por eso y para no engañarse, si alguien tiene oportunidad de viajar es mejor comenzar por aquí, solo para que no nos deslumbren las luces del centro. Por ejemplo por la cultura Inca y conocer Cuzco y Machu Pichu, o Teotihuacán, a pocos kilómetros del Distrito Federal mexicano, y caminar por la Calzada de los Muertos, que une el templo de Quetzalcoatl, la Pirámide de la Luna y la Pirámide del Sol, incluso subir a esta pirámide después de recorrer 238 escalones con mucha inclinación y finalmente correrse hasta la zona de la Península de Yucatán donde floreció la extraordinaria cultura maya.
Los Mayas
Cuando uno escucha nombrar el estado de Quintana Ro en México en lo primero que se piensa es en Cancún y Playa del Carmen, sus lugares de veraneo para gente de todo el mundo. Pero en realidad este estado junto al de Yucatán, Campeche, Tabasco y parte de Chiapas fue el lugar donde se desarrolló esta cultura, que además se extendió a Guatemala, Belice, Honduras y el Salvador.
Chichen Itzá
Chichen Itzá es el lugar mejor conservado de esta civilización. Se trata de un complejo de ruinas de más de 6 kms. Cuadrados, que se encuentra en la península de Yucatán, y que tiene como principal atracción una pirámide escalonada, conocida como El Castillo. Tiene 24 metros de altura y terminaba arriba con un templo y 91 escalones de cada lado y uno más arriba, lo que da el número de 365 días que consideraban que tenía el año. Además se encuentra allí el templo de los Guerreros, el campo de pelotas, deporte que jugaban con una pelota a hacerla pasar por un aro de piedra que se encuentra al costado del campo, pero golpeándola solamente con la cadera, el Observatorio, ya que su debilidad era contemplar las estrellas y el Muro de las Calaveras, donde eran colocadas las cabezas de los enemigos vencidos.
La zona arqueológica de Chichén Itzá es desde 1988 Patrimonio de la Humanidad de acuerdo a lo establecido por la Unesco y desde el 7 de Julio de 2.007 el Templo de Kukulcán es reconocido como una de las nuevas siete maravillas del mundo moderno, cuestión que se decidió por el voto millones de personas alrededor del mundo.
El conocimiento desarrollado está mostrado en un simple ejemplo, el Castillo, tiene desde arriba hacia abajo una serpiente emplumada que representa a su dios, Kukulcan y en los equinoccios de marzo y septiembre, la luz da de tal forma que brinda la impresión de que la víbora está bajando. (ver la foto que ilustra esta nota).
Pero además se destacaron por su escritura jeroglífica. Se cree que dejaron innumerables obras escritas, para lo cual usaban aproximadamente 800 caracteres. Para el año 250 después de Cristo se cree que la escritura maya se había convertido en un sistema de escritura.
¡Para desgracia de los mayas y del conocimiento futuro que se podría tener de ellos, el dios Kukulcán era representado como una víbora emplumada, justo una víbora!! cuando llegó la iglesia católica, por lo que junto con los funcionarios coloniales, en particular el Obispo Diego de Landa procedieron a quemar todos los libros precolombinos. Muchos futuros dictadores tomarían después esta idea, para someter a los pueblos hay que quemar sus libros, atacar sus culturas.
Afortunadamente no todo se ha perdido. En épocas no tan pasados fueron encontrados algunos escritos que llevan el nombre de las ciudades donde se encuentran, estos son el códice de Madrid, que se cree que Hernán Cortés lo envió personalmente a España al Rey Carlos V, el Códice de París y el Códice de Dresde. El que está en esta ciudad alemana es el más bello de los que se conservan. Se trata de 39 hojas pintadas de ambos lados, unidas entre sí. Las páginas miden 20,5 x 9 cm y desplegado el códice mide 3,5 metros. Hay otro, el Códice Grolier, pero aún su autenticidad es discutida.
Los mayas desarrollaron también las matemáticas, pero lo hicieron fundamentalmente no para hacer cálculos matemáticos sino para medir el tiempo que era su obsesión. Lo hacían solo con tres número, el 0, fue la primer cultura de América en tener noción del cero, representado por un caracol, el 1, representado por un punto y el 5, una raya. Miles de años después el sistema binario que permitirá el desarrollo de la computación se realiza con solo dos números, el 0 y el 1.-
Pero la mayor obsesión que tenían los mayas eran las observaciones astronómicas, todos sus pueblos tenían un lugar de observación. Sus diagramas de la luna y los planetas son iguales o superiores a los de cualquier civilización trabajando solo a simple vista. Descubrieron una medida exacta de duración del año solar que era mucho más exacta que la usada en el calendario gregoriano. Debieron pasar muchos siglos para que su conocimiento del tiempo fuera superado.
Fueron excelentes constructores para lo cual usaban cemente, yeso y estuco, para lo cual quemaban la piedra caliza del lugar a alta temperaturas, pero esto, se sospecha, fue uno de los motivos de su colapso.
Cuando llegaron los conquistadores las grandes ciudades mayas ya estaban en vías de desaparición, además eran poco atractivas para los invasores porque los mayas no le daban importancia al oro. Se desconoce cuál fue el motivo del colapso maya, se pueden enumerar algunos o tal vez fue la combinación de todos ellos.
La construcción de enormes templos, demandaba que se cortaran miles de árboles, porque con ellos se podía calentar la piedra caliza para ser utilizada, Yucatán es una zona de pocas lluvias y ellos dependían fundamentalmente del agua. Lo que los estudiosos dicen que es que los problemas en otras zonas mayas hizo que gran parte de la población se fueron trasladando a Yucatán donde la sobrepoblación, la falta de agua, las guerras continuas que mantenían entre ellos, hizo que la gente se comenzara a retirar de esos lugares. La enseñanza que dejaron los mayas, que destruir la naturaleza es más que perjudicial para la vida, no nos llegó y hoy el mundo sigue en el mismo camino.
La civilización Maya está viva
Pero pese a todo la civilización maya sigue viva. Al no haber tenido tantos enfrentamientos con los españoles, ya que la civilización estaba en pleno colapso, hoy en los países que ocupaba esta civilización hay gran cantidad de descendientes.-
Guatemala es la ciudad con mayor cantidad de descendientes, donde el 42 % de los 14 millones de habitantes lo son, en México según el Instituto Nacional Indigenistas viven 1 millón cuatrocientos mil mayas en los cinco estados donde se desarrolló la civilización.
Por eso es necesario rescatar la memoria de los pueblos que fueron originarios, darles un lugar, «Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos» dice nuestra Constitución desde 1994, para que como dice el título de esta nota, dejemos de comprar espejitos de colores.
Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 25/3/2018