por Pablo Stein –
No se ha dado mayor difusión a las muertes de integrantes de la familia Urquiza pasando los hechos del 11 de abril de 1870 a ser los más difundidos y no son pocas las personas que creen que fueron los únicos y este artículo es a los efectos de difundir no solo las mismas, sino analizar sin localismos y de forma lo más objetiva posible lo acontecido, así como también que influencia puede haber tenido el nepotismo en algunos de ellos.
NEOPOTISMO
Se denomina de esta manera al procedimiento utilizado por quienes ostentan el poder político y lo utilizan para nombrar a sus parientes o amigos en cargos públicos sin tener en cuenta sus capacidades y cualidades y con el solo objeto de servirse de él para sus fines personales. No debe confundirse nunca con los casos de parientes o amigos que llegan al cargo en elecciones y por lo tanto es el pueblo el que los legitima para desempeñar sus funciones.
CIPRIANO DE URQUIZA
Nacido en estancia” La Centella” propiedad del presbítero García de Zúñiga y de la cual su padre Josef de Urquiza era administrador en el año 1789, Cipriano era el hermano mayor de Justo José de Urquiza. Se había casado con María de Jesús López Jordán en 1829 y fue el primer miembro de la familia en morir asesinado.
LOS HECHOS
En 1844 el gobernador Urquiza se encontraba en campaña en la Banda Oriental y como ya lo había realizado con anterioridad, dejado como Gobernador “Delegado” a su hermano Cipriano.
En una acción realizada aparentemente por una partida de soldados desertores comandada por Pedro Martínez, más conocido por “Rodas” asaltó la residencia en la que se encontraba Cipriano, frente a la plaza principal de Nogoyá y ya en plena calle fue degollado por quienes sin dudas tenían como objetivo eliminar al gobernador de la provincia.
Si bien hubo muchas especulaciones sobre quien fue el autor intelectual del crimen el mismo quedó sin resolver.
Los supuestos “soldados desertores” se incorporaron poco después a las filas del gobernador correntino Joaquín Madariaga, aunque no fueron pocos los que atribuyeron el atentado al gobernador López de Santa Fe y otros al mismo Juan Manuel de Rosas que ya recelaba de la lealtad de Justo José. Lo cierto es que todo quedó en murmuraciones y comentarios, pero nada se comprobó.
11 DE ABRIL DE 1870
Además de J.J de Urquiza muerto en su residencia del Palacio San José ¿Quiénes fueron sus hijos asesinados el mismo día en Concordia?
WALDINO
Su madre fue Segunda Calvento y había nacido en 1827.Urquiza lo nombro Comandante de Milicias de Concordia (Recordar que no existía colegio militar alguno donde estudiar la carrera). Tenía por lo tanto el mando de la gente de armas de esa localidad y por lo tanto no fue elegido al azar.
JUSTO JOSE DEL CARMEN
Detentaba el cargo de Jefe Político de la zona, era hijo de una relación de J.J con Juana Zambrano, nacido en 1840 y era por lo tanto medio hermano de Waldino. Su puesto político, otorgado por su padre, demuestra que tampoco fue elegido al azar.
CARMELO
Era hijo del matrimonio de J.J con Facunda Dolores Costa. Asiduo concurrente al Club Social. Era conocida su debilidad por el juego de naipes y precisamente en una discusión, que derivó en una riña con un señor de apellido Martínez encontró la muerte en 1909.
DOROTEA MEDARDA URQUIZA DE SAGASTUME.
además de ser hija de Urquiza y de una relación de este con Cándida Cardozo, era conocida desde niña por haber nacido en 1847, año en el cual nacieron otras dos bebas de distintas madres, pero cuyo padre fue J.J.
En efecto, en 1847 nacieron sus dos medias hermanas: Clodomira, hija de Transito Mercado y Norberta, hija de María Romero.
Ya casada con el señor Sagastume, los decires populares la mencionaban como la madre de “La viuda alegre”, Sara Sagastume de Chiloteguy, cuya residencia fue demolida y actualmente el sitio donde se levantaba es conocido como “La calesita” en la esquina de 9 de Julio y Eva Perón.
Pero lo más conocido era lo agrio de su carácter y en definitiva este fue el motivo de su muerte.
El 6 de abril de 1910, es encontrada asesinada en su residencia de San Joaquín y quien le dio muerte contaba solo con 15 años de edad.
Antonia Muñiz «Toña»se cobró con la vida de su patrona los rebencazos propinados por Medarda a un noviecito suyo que además fue expulsado de la estancia.
CONCLUSIONES
Por motivos políticos, deudas de juego o pésimo trato a sus empleados fueron seis los integrantes de la familia Urquiza que no fallecieron de muerte natural: Nepotismo y abusos, pero sobre todo soberbia sin límites de la familia más poderosa y rica de ese tiempo en la provincia de Entre Ríos.
Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 3/1/2021